El Senado de la República aprobó por unanimidad la reforma al artículo 123 constitucional para establecer una jornada máxima de 40 horas semanales, fijar nuevos límites al trabajo extraordinario y prohibir horas extra a personas menores de 18 años.
La modificación precisa que la reducción no implicará disminución salarial y forma parte de un modelo orientado a fortalecer la justicia social y la salud pública desde el derecho laboral.
El dictamen establece que el trabajo extraordinario no podrá exceder de 12 horas por semana, distribuidas hasta en cuatro horas diarias y por un máximo de cuatro días. Las primeras horas extra deberán pagarse con un 100% adicional sobre el salario ordinario; si se rebasa el límite semanal, el pago será de 200% adicional. Además, se prohíbe expresamente emplear a menores de 18 años en jornadas extraordinarias.
Al tratarse de un cambio constitucional, la reforma aún debe ser aprobada por la Cámara de Diputados, más de la mitad de los congresos locales y posteriormente publicado en el Diario Oficial de la Federación. Después, el Congreso deberá armonizar la Ley Federal del Trabajo para definir el esquema de implementación, los plazos de transición y ajustes operativos. La propuesta contempla una aplicación gradual hasta 2030.
Debate y preocupaciones empresariales
Durante la discusión, legisladores advirtieron que la reforma no incorpora el esquema de cinco días de trabajo por dos de descanso y expresaron inquietud por el posible uso intensivo de horas extra. Señalaron que, bajo ciertos supuestos, la jornada podría alcanzar hasta 56 horas semanales.
Por su parte, especialistas en materia laboral consideran que México avanza con retraso frente a otros países, pero advierten que las empresas deberán rediseñar su operación y planear con anticipación.
Organismos como la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) han solicitado incentivos fiscales y condiciones de crecimiento económico para evitar afectaciones a micro y pequeñas empresas, mientras que el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) destacó la importancia de la gradualidad para facilitar la adaptación.
Con información de El Economista y El Universal.
