Ante la falta de claridad sobre el desenlace del T-MEC después del 1 de julio, la posibilidad de avanzar hacia un esquema de revisiones anuales durante los 10 años restantes de vigencia del acuerdo es un escenario real, señaló Beatriz Leycegui, socia en SAI Derecho y Economía.
La especialista indicó que no está definido si la revisión programada para esa fecha será definitiva para la renovación del Tratado o si marcará apenas el inicio formal de las discusiones, lo que incluso podría derivar en la ausencia de un acuerdo entre los tres países tras dicha reunión.
Leycegui explicó que existen diversos escenarios, desde una revisión técnica hasta cambios que requieran aprobación de los congresos de los tres países. Consideró que el escenario más probable es la adopción de revisiones anuales a partir de 2027, en particular por la capacidad de presión de Estados Unidos. Advirtió que un proceso prolongado de revisiones constantes generaría incertidumbre para México, al tratarse de un factor clave para la atracción de inversión.
Por su parte, Kenneth Smith, vicepresidente del Grupo de Política Económica del ICC México, subrayó que el 1 de julio no es una fecha fatal para el T-MEC, ya que el acuerdo mantiene vigencia hasta 2036 y cualquier país que decida abandonarlo debe notificarlo con seis meses de anticipación.
Explicó que, de no alcanzarse un acuerdo este año, se entraría en un periodo de revisiones anuales, conforme a las reglas del propio Tratado.
Ambos especialistas coincidieron en que el escenario menos probable es una revisión meramente administrativa sin modificaciones. Smith añadió que también existe la posibilidad de reabrir capítulos específicos del acuerdo y plantear cambios de fondo, los cuales, de concretarse, tendrían que ser aprobados por los poderes legislativos de los tres países.
Con información de Reforma.
