México consolida su liderazgo exportador a EE. UU. frente a Canadá

La guerra comercial impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump dejó efectos contrastantes entre los socios del T-MEC. 

La guerra comercial impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump dejó efectos contrastantes entre los socios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). 

Aunque México y Canadá enfrentaron presiones arancelarias similares bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), los resultados fueron opuestos: mientras las exportaciones mexicanas crecieron 6% entre enero y noviembre de 2025, las canadienses cayeron 7%, según datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

Pese a soportar una tasa arancelaria efectiva más alta (3.8 – 4.7%) que la canadiense (1.8 – 3.7%), México logró mantener e incluso ampliar su participación en el mercado estadounidense, con ventas por 492,513 millones de dólares (mdd). En cambio, las importaciones de crudo canadiense —pilar de su balanza comercial— se redujeron 20% ante la baja del precio internacional del petróleo.

La clave del desempeño mexicano radicó en la diversificación exportadora: mientras el sector automotriz retrocedió en ambos países, México compensó con un salto de 47% en bienes de tecnologías avanzadas, consolidando su papel como principal proveedor manufacturero de Estados Unidos y superando a China y Canadá.

El gobierno de Claudia Sheinbaum, con Marcelo Ebrard al frente de la política económica exterior, optó por una estrategia de cooperación técnica y bajo perfil político frente a Washington. En contraste, el primer ministro canadiense Mark Carney mantuvo posiciones más firmes, generando episodios de tensión bilateral.

De acuerdo con el INEGI, las exportaciones mexicanas cerraron 2025 en 664,837 mdd, de los cuales más del 80% se dirigió a Estados Unidos, mientras que la Secretaría de Hacienda destacó la fortaleza del peso, que se apreció 14% frente al dólar sin frenar la demanda externa.

El balance confirma que, en un entorno de presiones arancelarias y tensiones geopolíticas, la estructura productiva mexicana —más manufacturera y tecnológica— permitió resistir mejor el impacto, mientras que la dependencia canadiense de materias primas la volvió más vulnerable a los ciclos de precios y a la política comercial de Washington.

Con información de Expansión.