El gobierno mexicano logró resolver alrededor del 90% de las 54 barreras no arancelarias que presentó a Estados Unidos a mediados de 2025, informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, tras su reciente visita a Washington D.C., donde sostuvo reuniones con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, y el titular del Departamento de Comercio, Howard Lutnik.
Ebrard detalló que los 12 planteamientos mexicanos ante Washington también muestran un avance similar.
Con ello, ambos gobiernos concluyeron la etapa de consultas prevista en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y pasaron a la fase de revisión formal del acuerdo, con miras a su primera evaluación sexenal el 1 de julio de 2026.
El funcionario adelantó que Canadá será incluido en las próximas reuniones —previstas para febrero— y que una delegación mexicana de 230 empresarios participará en los encuentros, junto con su homólogo canadiense.
Entre los temas que se analizan figuran reformas estructurales a las reglas de origen, ajustes al mecanismo laboral, y la posible ampliación del listado de minerales críticos, actualmente de 60 productos, con la opción de integrar nuevos materiales estratégicos para la región.
Por su parte, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) confirmó en un comunicado que ambos países acordaron iniciar conversaciones formales sobre reformas estructurales y estratégicas, centradas en:
Reglas de origen más estrictas para bienes industriales clave.
- Colaboración en minerales críticos para fortalecer cadenas de suministro.
- Políticas coordinadas contra el dumping y a favor de trabajadores y productores norteamericanos.
En paralelo, Ebrard anunció que el 4 de febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezará en Palacio Nacional la presentación del portafolio nacional de inversiones, integrado por más de 300,000 millones de dólares en nuevos proyectos productivos.
El objetivo será acelerar la ejecución de inversiones mediante la coordinación interinstitucional entre dependencias federales.
El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) celebró los avances, destacando que México continúa siendo el principal proveedor de bienes para Estados Unidos, especialmente en sectores como automotriz, electrónico, acero, energía y dispositivos médicos, lo que refleja “la madurez y profundidad de la integración productiva de América del Norte”.
Debate sobre el alcance de la revisión del T-MEC
Expertos internacionales anticipan que la revisión de 2026 podría ir más allá de temas técnicos o arancelarios. Durante el seminario “Revisión del T-MEC 2026: un enfoque en las barreras no arancelarias en el sector agrícola”, la abogada Sarah Kirwin, del despacho Akin, advirtió que Estados Unidos busca una renegociación con implicaciones políticas, no solo comerciales.
“No bastará con abordar barreras regulatorias; habrá que discutir temas de mayor peso político para cerrar el proceso”, señaló, refiriéndose a la intención del gobierno estadounidense de mantener instrumentos arancelarios bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), incluso si los tribunales limitan su aplicación.
Kirwin consideró poco probable que la revisión trilateral concluya antes del 1 de julio, mientras que su colega John Gilliland subrayó que, aunque existe consenso en el Congreso para preservar el T-MEC,
Donald Trump buscará renegociar por vía ejecutiva, evitando un proceso legislativo bajo la Trade Promotion Authority (TPA).
Ambos coincidieron en que el sector empresarial jugará un papel clave en el cierre de la revisión, dada la necesidad de mantener certidumbre jurídica y evitar que el acuerdo entre en un ciclo de revisiones anuales, como prevé la cláusula de extinción automática del tratado.
Con información de El Economista, El Universal y Reforma.
