La tensión comercial entre Estados Unidos y Canadá tras el acercamiento de Ottawa con China no pondrá en riesgo la continuidad del T-MEC, afirmó Sergio Contreras Pérez, presidente ejecutivo del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce).
Durante su participación en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por CAF, Contreras sostuvo que “no hay ninguna probabilidad de que el T-MEC se fragmente en acuerdos bilaterales”, y aseguró que el tratado seguirá siendo el eje de la integración norteamericana.
El empresario explicó que, aunque el primer ministro canadiense Mark Carney firmó un acuerdo con China para reducir aranceles a autos eléctricos y productos agrícolas, las tensiones derivadas no implican un rompimiento del pacto trilateral, ya que el propio T-MEC prohíbe a sus socios negociar con economías no basadas en el mercado sin notificación previa.
Contreras también celebró el reciente encuentro entre Marcelo Ebrard y Jamieson Greer, representantes de México y Estados Unidos, como un paso firme hacia una revisión ordenada del tratado en 2026.
Añadió que el sector privado mexicano mantiene comunicación constante con la Secretaría de Economía, aunque sin un “cuarto de junto” formal, a través de figuras como Kenneth Smith, Armando Ortega, Antonio Ortiz Mena y Juan Pablo Cervantes, quienes coordinan los comités del Comce para América del Norte.
Según el líder empresarial, México llega fortalecido a la revisión del T-MEC, con exportaciones récord en 2025 de 664,837 millones de dólares y un crecimiento anual de 7.6%, impulsado por el dinamismo de las manufacturas no automotrices (+17.3%).
Además, México se consolidó como el principal socio comercial de Estados Unidos, con una participación de 15.6% de su comercio exterior, por encima de Canadá (12.9%) y China (7.6%).
En el ámbito financiero, HSBC México coincidió en que una revisión favorable del T-MEC podría detonar una recuperación económica gradual en 2026, especialmente en la segunda mitad del año.
De acuerdo con José Carlos Sánchez, economista en jefe del banco, la incertidumbre sobre el tratado frenó la inversión durante 2025, pero si las negociaciones avanzan sin sobresaltos, se espera un repunte en los flujos de capital y la confianza empresarial.
HSBC proyecta un crecimiento del PIB mexicano de 1.5% en 2026, apoyado por la recuperación de la manufactura, el turismo (favorecido por el Mundial 2026) y la resiliencia del consumo interno.
No obstante, el país aún enfrenta presiones arancelarias —con tasas de hasta 50% en acero, aluminio y cobre, y 25% en autos y madera—, lo que mantiene riesgos inflacionarios.
La institución estima que la inflación cierre el año en 4.4% y el tipo de cambio en torno a 17.25 pesos por dólar, siempre que el proceso de revisión del T-MEC culmine de manera exitosa.
Con información de El Economista y El Universal.
