La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) destacó que el comercio sur-sur, es decir, entre países en desarrollo, se convirtió en el principal motor del crecimiento económico mundial en 2025, al contrarrestar los efectos del proteccionismo impulsado por Estados Unidos bajo la administración del presidente Donald Trump.
Durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, la secretaria general de la UNCTAD, Rebeca Grynspan, subrayó que la economía global mostró una resiliencia notable, impulsada por el dinamismo de las economías del sur global.
De acuerdo con estimaciones del organismo, el comercio mundial creció 6.8% en 2025, alcanzando un récord de 35.5 billones de dólares, pese a la ola de aranceles impuesta por Estados Unidos a las importaciones provenientes de prácticamente todos los países, incluidos aquellos con los que mantiene tratados comerciales.
Trump justificó los nuevos gravámenes —que elevaron la tasa arancelaria promedio de Estados Unidos de 2% a más de 15% en un solo año— con tres argumentos:
- Seguridad nacional, al buscar proteger industrias como la automotriz, el acero, el aluminio, los medicamentos y los electrodomésticos.
- Presión política, para obtener mayor cooperación de socios como México y Canadá en temas de seguridad y combate al fentanilo.
- Reducción del déficit comercial, que según la Casa Blanca refleja un trato desigual en materia arancelaria.
Grynspan señaló que, pese a estas tensiones, el comercio sur-sur ya representa el 30% del comercio global, mientras que el intercambio norte-norte (entre países desarrollados) mantiene otro 30% y el restante 40% corresponde a flujos mixtos entre economías desarrolladas y en desarrollo.
Ante este escenario, la titular de la UNCTAD instó a los países latinoamericanos a fortalecer sus vínculos regionales y asumir una postura coordinada frente al proteccionismo.
El mensaje refuerza el llamado a que América Latina reoriente su integración económica y comercial para reducir su dependencia de los mercados del norte y aprovechar las oportunidades del nuevo mapa del comercio global.
Con información de El Economista.
