2026 con mayores retos operativos y arancelarios en el comercio exterior

El comienzo de 2026 confirma un entorno comercial más complejo para las empresas que participan en el comercio exterior, marcado por cambios arancelarios, ajustes regulatorios y mayores controles a las importaciones y exportaciones. 

El comienzo de 2026 confirma un entorno comercial más complejo para las empresas que participan en el comercio exterior, marcado por cambios arancelarios, ajustes regulatorios y mayores controles a las importaciones y exportaciones. 

De acuerdo con la Organización Mundial del Comercio (OMC), entre octubre de 2024 y octubre de 2025 se implementaron más de mil nuevas medidas relacionadas con comercio internacional, reflejando un escenario de alta volatilidad regulatoria.

En respuesta, las compañías han comenzado a revisar si sus productos importados están sujetos a nuevos aranceles, especialmente aquellos provenientes de países sin tratados de libre comercio con México. Esto ha generado decisiones estratégicas, como absorber sobrecostos, buscar nuevos proveedores o rediseñar esquemas de abastecimiento.

El impacto de estos cambios se extiende más allá del precio final, afectando los tiempos de despacho y liberación de mercancías. Ilan Epelbaum, director general de Mail Boxes Etc. (MBE) en México, advirtió que los retrasos aduanales y logísticos están presionando la rentabilidad de las empresas, por lo que la planeación financiera y operativa ha cobrado un papel central. 

Agregó que las empresas adoptan estrategias de inventario más conservadoras para enfrentar eventuales retrasos, aún con mayores costos financieros.

Epelbaum destacó además que 2026 muestra una reconfiguración de rutas de entrada al país, ya que depender de un solo puerto o cruce incrementa el riesgo operativo. 

En paralelo, la seguridad en el transporte se mantiene como un desafío. Según la Asociación Nacional de Empresas de Rastreo y Protección Vehicular (ANERPV), el 90% de los robos de carga en el segundo trimestre de 2025 se concentraron en diez entidades, principalmente Puebla, Estado de México y Guanajuato.

En este contexto, la seguridad y la planeación logística se han convertido en factores críticos para la competitividad del comercio exterior mexicano. El arranque de 2026 muestra un entorno más exigente y con menor margen de error, donde la diversificación de riesgos y la flexibilidad operativa son claves para sostener la actividad comercial y atraer inversión en el marco del nearshoring.

Con información de T21.