El gobierno de Corea del Sur sostuvo este martes reuniones de emergencia tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un incremento de aranceles del 15% al 25% a productos surcoreanos, incluidos vehículos, madera y farmacéuticos.
La medida, difundida por el mandatario en su red Truth Social, responde —según Trump— a que el Parlamento surcoreano “no ha promulgado” el acuerdo comercial alcanzado entre ambos países en 2025.
“Dado que el Poder Legislativo de Corea no ha aprobado nuestro histórico acuerdo, incremento los aranceles de Corea del Sur sobre autos, productos madereros, farmacéuticos y todos los demás aranceles recíprocos”, escribió Trump en su publicación.
En respuesta, el Ministerio de Comercio e Industria de Corea del Sur, encabezado por Kim Jung-kwan, quien se encontraba en Canadá, convocó una sesión extraordinaria y confirmó que el funcionario viajará a Washington para reunirse con su homólogo estadounidense, Howard Lutnick, con el fin de buscar una solución diplomática.
El acuerdo bilateral de 2025, firmado tras una reunión entre Trump y el presidente surcoreano Lee Jae-myung, había reducido los aranceles estadounidenses sobre automóviles surcoreanos de 25% a 15%, además de incluir compromisos de inversión y cooperación en seguridad.
Sin embargo, el gobierno surcoreano argumentó en noviembre que el pacto era un memorando de entendimiento y no requería aprobación legislativa.
De aplicarse la nueva medida, Washington revertiría una de las concesiones clave del acuerdo, golpeando particularmente al sector automotriz, que representa 27% de las exportaciones de Corea del Sur a Estados Unidos.
Expertos advirtieron que el restablecimiento de aranceles más altos dejaría a Corea en desventaja competitiva frente a Japón y la Unión Europea, cuyos productos mantienen tasas del 15%.
Hasta ahora, la administración Trump no ha emitido avisos formales para hacer efectiva la medida, pero su anuncio se enmarca en una serie de amenazas comerciales recientes del presidente estadounidense.
Durante el mismo periodo, Trump amenazó a Canadá con aranceles del 100% si firmaba un acuerdo con China, y también lanzó advertencias contra varios países europeos, aunque luego las retiró durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos.
La nueva tensión entre Washington y Seúl añade presión a la relación comercial entre ambos países y genera incertidumbre en torno al futuro de los acuerdos alcanzados apenas unos meses atrás.
Con información de Reforma.
