Texas y México mantienen una relación comercial sólida pese a tensiones arancelarias: expertos

A pesar de la incertidumbre políticas y los discursos arancelarios de EE. UU., la relación económica entre México y Texas se mantiene firme.

A pesar del clima de incertidumbre generado por las políticas proteccionistas y los discursos arancelarios de Estados Unidos, la relación económica entre México y Texas se mantiene firme y estratégica, afirmó Raymond Robertson, miembro senior del Mission Foods Texas-México Center de la Southern Methodist University (SMU).

Durante su participación en el Segundo Conversatorio Presencial “México Resiliente: Impulso Bilateral”, organizado por Talisis, el especialista destacó que el comercio entre México y Texas alcanza los 300 mil millones de dólares anuales, cifra que representa una tercera parte del total del intercambio bilateral. Los sectores energético, de autopartes y electrodomésticos concentran gran parte de este flujo.

Robertson subrayó que sería un error asumir que el comercio entre ambos países podría disminuir, ya que existe una interdependencia profunda entre empresas texanas y mexicanas, especialmente con Nuevo León, y enfatizó que Texas es el principal exportador e importador de productos mexicanos.

El investigador desestimó las amenazas arancelarias en el marco de la revisión del T-MEC, señalando que la relación económica entre ambas naciones es más fuerte que cualquier retórica política:

“No importa qué tipo de amenazas se lancen, esa relación es muy, muy fuerte. No hay otro país con una relación económica y social tan profunda como la de México y Estados Unidos”, afirmó.

Por su parte, Eugenio Reyes Guzmán, director del World Trade Center Monterrey de la UANL, coincidió en que, aunque las negociaciones bilaterales pueden presentar matices distintos, la relación con Texas es única y diferenciada, sustentada en vínculos históricos, económicos y culturales que continúan impulsando la competitividad regional.

En conjunto, ambos especialistas coincidieron en que el vínculo México–Texas seguirá siendo un pilar del comercio norteamericano, independientemente de los cambios políticos o comerciales que surjan en la revisión del T-MEC.

Con información de Reforma.