Los centennials en México —trabajadores de entre 18 y 28 años— reportan los niveles más altos de fatiga, aburrimiento y enojo laboral, según el informe Global Workforce Hopes and Fears Survey 2025 de PwC.
El estudio señala que 53% de los centennials experimenta fatiga en el trabajo, casi el doble que la generación X, mientras que 29% reporta sobrecarga laboral, frente al 18% de los empleados de mayor edad.
Además, los jóvenes son 2.2 veces más propensos a sentir enojo y tres veces más a experimentar aburrimiento que las generaciones anteriores.
Aunque la mayoría de los trabajadores en general se declara satisfecha (82%), inspirada (79%) y emocionada (73%) con su empleo, PwC advierte que el agotamiento frecuente entre los más jóvenes requiere programas de bienestar integral, revisiones de cargas de trabajo y esquemas de compensación, así como mayor movilidad interna del talento para evitar el estancamiento.
Este fenómeno no es exclusivo de México. De acuerdo con Gallup, en Latinoamérica los niveles de ira y estrés diario aumentan entre los trabajadores jóvenes, mientras que el estudio La Crisis Silenciosa: Salud Mental Laboral en México, elaborado por Adecco, destaca que los empleados nacidos entre 1981 y 2010 son más críticos con los ambientes laborales tóxicos y priorizan el equilibrio emocional y la calidad de vida por encima de la estabilidad o la antigüedad.
Adecco añade que la falta de reconocimiento y el exceso de presión han incrementado la rotación de personal en sectores como tecnología, marketing digital y call centers, donde la demanda de talento joven es alta pero la tolerancia al estrés es baja.
IA: entre la curiosidad y la productividad
PwC también analizó el impacto emocional del uso de la inteligencia artificial (IA) en el entorno laboral. El 52% de los trabajadores siente curiosidad y el 47% emoción ante su implementación, mientras que solo el 21% expresa preocupación o confusión.
Siete de cada diez empleados que ya utilizan herramientas de IA afirman que estas mejoraron su productividad, creatividad y calidad del trabajo durante el último año.
Sin embargo, el uso de estas tecnologías aumenta con la edad: 49% entre los centennials y 59% entre generaciones mayores, lo que PwC considera una oportunidad para potenciar el liderazgo intergeneracional en la adopción tecnológica.
La consultora concluye que la tecnología puede multiplicar la eficiencia, pero “solo las personas aportan el sentido y la dirección del progreso”, destacando la necesidad de integrar la innovación con estrategias de bienestar y desarrollo humano.
Con información de El Economista.
