El encarecimiento de la formalidad, derivado de mayores cargas de cumplimiento y nuevas obligaciones para los patrones, representa uno de los principales retos para la generación de empleos en 2026, tanto en Nuevo León como a nivel nacional, señaló la Coparmex en la entidad.
Roberto Cantú, presidente de Coparmex Nuevo León, indicó que en los últimos años los costos laborales han registrado un aumento. Advirtió que, si continúa el incremento de la formalidad sin incentivos, existe el riesgo de que se frene la creación de empleos formales o se pierdan plazas, por lo que consideró necesario hacer atractivo el cumplimiento de la ley para quienes ya lo hacen.
Cantú recordó que actualmente más del 50% de la población ocupada en México se mantiene en la informalidad. Añadió que la mayor parte del empleo es generado por las pequeñas y medianas empresas, por lo que se requiere mejorar el acceso al financiamiento, apoyar la digitalización, reducir cargas administrativas y garantizar condiciones de seguridad.
Asimismo, expuso que a nivel estatal muchas empresas enfrentan dificultades para encontrar personal técnico y especializado, lo que demanda una mejor vinculación entre la educación, la capacitación y las necesidades productivas, además de impulsar habilidades digitales y técnicas acordes con la nueva economía.
Por separado, Jesús Rubio, investigador de El Colegio de la Frontera Norte (Colef), estimó que Nuevo León podría registrar un impulso moderado en el empleo por la realización del Mundial de Futbol, principalmente en sectores como servicios, turismo y comercio. Señaló que podrían generarse empleos temporales relacionados con el turismo, restaurantes y servicios.
Rubio indicó que, a nivel nacional, el programa del Plan México no se ha traducido en un mayor crecimiento ni en una mayor generación de empleos.
En cuanto al entorno económico, Cantú refirió que Nuevo León cuenta con ventajas como su ubicación estratégica y capacidad industrial. No obstante, advirtió que la falta de certidumbre y estabilidad jurídica puede frenar el crecimiento económico, ya que la incertidumbre regulatoria, los cambios en las reglas y el debilitamiento institucional pueden provocar que las decisiones de inversión se posterguen o se dirijan a otros países. Agregó que, además de factores como energía y agua, la movilidad se ha convertido en un obstáculo para el crecimiento del estado.
El Centro de Investigaciones Económicas de la UANL estimó que la economía de Nuevo León crecerá 1.9% en 2026, impulsada por el sector exportador, mientras que a nivel nacional prevé un crecimiento de 1.2%.
Finalmente, Rubio recordó que el país no ha alcanzado una tasa de crecimiento cercana a su potencial, que debería ubicarse entre 2.5% y 3.0% anual. Señaló que durante la actual administración se han registrado tasas de crecimiento bajas y que se prevé que esta tendencia continúe, en parte por la falta de claridad en las reglas relacionadas con la inversión.
Con información de Reforma
