El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), Rogelio Arzate, pidió al Gobierno Federal mantener y reforzar las medidas que limitan la importación de vehículos pesados usados desde Estados Unidos, debido al impacto negativo que generan en la seguridad vial, el medio ambiente y la industria nacional.
De acuerdo con el dirigente, siete de cada diez unidades que se venden en el mercado interno son vehículos usados, muchos de ellos con precios subvaluados —desde 16 mil dólares por camión, en algunos casos por debajo del valor de sus componentes—, lo que constituye una competencia desleal para los productores e importadores formales.
En noviembre de 2025, el gobierno de Claudia Sheinbaum implementó nuevas restricciones que limitan la entrada de vehículos pesados diésel con más de 10 años de antigüedad y un peso bruto vehicular superior a 3,857 kg, con el objetivo de mejorar la calidad ambiental y la seguridad vial.
No obstante, Arzate advirtió que el flujo de unidades usadas sigue siendo elevado, con una proporción de 70 vehículos importados por cada 100 nuevos vendidos en el país.
El titular de la ANPACT subrayó que muchos de los camiones que ingresan desde Estados Unidos presentan más de un millón de millas recorridas y motores desgastados, sin cumplir con las tecnologías de seguridad y control ambiental exigidas a los fabricantes nacionales.
Además, señaló que la asociación cuenta con datos que correlacionan los accidentes carreteros con el uso de este tipo de unidades obsoletas.
De acuerdo con cifras del INEGI, entre enero y noviembre de 2025, las ventas de camiones nuevos al mayoreo sumaron 27,175 unidades, una caída del 53.4% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se comercializaron 58,331 unidades.
La ANPACT reiteró su respaldo a las políticas que buscan frenar la importación de unidades chatarra y promover la modernización del parque vehicular, mediante esquemas regulados y la participación de agentes aduanales que aseguren el cumplimiento documental y técnico.
Finalmente, el organismo destacó que, pese a la contracción en ventas, la industria continúa enfocada en recuperar su dinamismo con inversiones en innovación, sostenibilidad y tecnologías limpias, que permitan al país avanzar hacia un transporte más eficiente y seguro, en línea con los estándares internacionales de emisiones y seguridad vehicular.
Con información de El Economista.
