El Gobierno de México publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto mediante el cual modifica el esquema de exenciones arancelarias aplicable a productos de la canasta básica, en el marco del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC).
La medida implica retirar la exención del pago de arancel de importación a diversos bienes agroalimentarios e insumos, al tiempo que extiende la vigencia del decreto y de ciertas facilidades administrativas hasta 2026, con reglas transitorias específicas para importadores con contratos vigentes.
El decreto fue emitido por el Poder Ejecutivo con la participación de las secretarías de Hacienda, Economía, Agricultura y Salud. De acuerdo con el documento, la decisión responde a un análisis de las condiciones inflacionarias recientes, a la evolución de la oferta nacional y a los objetivos del Plan México, orientados a fortalecer el mercado interno, la soberanía alimentaria y el contenido nacional en la producción.
En términos prácticos, a partir del 1 de enero de 2026 se eliminan del listado de mercancías exentas productos como carne de res y cerdo, leche y derivados, frijol, arroz, aceites vegetales, tilapia y embutidos, entre otros. La autoridad considera que, en estos casos, ya no existen presiones inflacionarias relevantes o es necesario proteger y estimular la producción nacional, evitando distorsiones en las cadenas de valor internas.
No obstante, se mantiene la posibilidad de acceso administrado a importaciones para no comprometer el abasto ni la inocuidad alimentaria.
El decreto también reforma los transitorios para extender la vigencia general del esquema hasta el 31 de diciembre de 2026, y permite que las Empresas Importadoras de Productos de la Canasta Básica que cuenten con contratos debidamente acreditados apliquen los beneficios hasta el 31 de marzo de 2027, siempre que cumplan con los plazos y requisitos de presentación ante el Servicio de Administración Tributaria.
Asimismo, se establecen reglas especiales para contratos celebrados durante 2025 respecto de las mercancías que pierden la exención, otorgando un periodo de transición hasta marzo de 2026.
Desde la óptica del comercio exterior, este ajuste marca un cambio relevante en la política arancelaria asociada al PACIC: se pasa de una lógica de exención amplia para contener precios, a un enfoque más selectivo y alineado con la política industrial y agroalimentaria del país.
Para importadores, agentes aduanales y áreas de cumplimiento, el mensaje es claro: revisar fracciones arancelarias, contratos vigentes y calendarios de importación, ya que el impacto operativo y financiero será directo a partir de 2026.Con información del DOF.
