El puerto de Manzanillo, en Colima, enfrenta un cambio de panorama ante la entrada en vigor, el 1 de enero de 2026, de los nuevos aranceles a productos provenientes de países sin tratados de libre comercio con México, principalmente China.
La medida genera preocupación en el sector logístico, automotriz y retail, por posibles incrementos en costos y afectaciones al flujo de mercancías.
José Antonio Contreras, CEO de Contecon Manzanillo, señaló que la incertidumbre se percibe en todos los niveles de la industria: transportistas, agentes aduanales, terminales e importadores.
Aclaró que, aunque la actividad portuaria general cayó 0.9% entre enero y octubre de 2025, su empresa mantiene un crecimiento de 5% gracias a una inversión de 500 millones de dólares destinada a ampliar su capacidad operativa.
Contreras Indicó que, pese al entorno incierto, los planes de expansión continúan, con el inicio de la fase cuatro de su terminal en el primer trimestre de 2026.
Los sectores automotriz y retail son los más expuestos al impacto arancelario. En ese sentido, el directivo advirtió que el incremento afectará tanto repuestos como vehículos terminados, mientras que organismos como la ARIDRA alertaron sobre el riesgo de alzas en precios e impulso al mercado informal.
Aranceles pueden agravar el estancamiento
En el ámbito financiero, Banamex advirtió que los nuevos aranceles podrían agravar el estancamiento económico, afectar el tipo de cambio y generar desempleo, a pesar del discurso de reindustrialización.
El grupo recordó que experiencias previas, como los aranceles al acero y aluminio de 2018, no fortalecieron la producción nacional y provocaron distorsiones en sectores interconectados.
También citó datos del Instituto Mexicano para la Competitividad, que muestran que las restricciones a textiles incrementaron la triangulación de importaciones chinas.
El Congreso aprobó aranceles a 1,463 fracciones arancelarias de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación, que afectarán a importaciones de China, India, Indonesia, Rusia, Malasia, Tailandia, Singapur y Turquía, impactando 6.4% de las compras externas del país, principalmente en sectores textil, siderúrgico, autopartes, plásticos y calzado.
Solicitan estándar en contenido local
Por su parte, Raúl Gutiérrez Durán, director general de Alambres, Filiales y Servicios Operativos de Grupo Deacero, reconoció las medidas del Gobierno federal para impulsar la producción nacional, pero consideró necesario establecer criterios claros de contenido nacional y estándares de medición para garantizar un verdadero impacto económico.
Subrayó la importancia de coordinar una estrategia industrial conjunta entre el sector privado y el Gobierno ante la renegociación del T-MEC y la competencia con insumos asiáticos.
Gutiérrez Durán enfatizó que México, Estados Unidos y Canadá deben mantener una alianza regional para fortalecer sus economías frente a países que “no juegan con las mismas reglas”, y propuso establecer cuotas de contenido nacional verificables, especialmente en el sector del acero, para asegurar que el valor agregado beneficie realmente a la economía mexicana.
Con información de Expansión, Forbes México y Reforma.
