El viceministro de Comercio de Corea del Sur, Park Jung-sung, solicitó al Gobierno de México “una atención especial” para evitar que los nuevos aranceles mexicanos afecten las futuras inversiones surcoreanas y el comercio bilateral.
La petición se realizó durante una reunión con el embajador mexicano en Seúl, Carlos Peñafiel Soto, a menos de dos semanas de la entrada en vigor de los gravámenes de entre 5% y 50% sobre productos provenientes de países sin tratados de libre comercio con México.
Park reconoció que la enmienda aprobada por el Senado mexicano incorporó parcialmente los planteamientos de Corea del Sur, aunque señaló que aún son necesarios ajustes adicionales y medidas para minimizar el impacto durante la aplicación de los aranceles.
Además, subrayó la importancia de reanudar las negociaciones para un tratado de libre comercio bilateral, con el fin de asegurar un entorno estable para el comercio y la inversión, y fortalecer la cooperación en industrias avanzadas.
Durante la reunión, Park también abordó la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para 2026, e insistió en que dicho acuerdo debe seguir siendo un marco de libre comercio en América del Norte.
El gobierno mexicano ha señalado que la nueva política arancelaria, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, busca proteger sectores estratégicos y negó que responda a presiones externas o esté dirigida contra China u otros países.
Corea del Sur, por su parte, considera que el impacto de las medidas será limitado, tras las reducciones aprobadas y la conservación de esquemas de exención para bienes intermedios, especialmente en autopartes, acero y electrodomésticos.
México es el principal socio comercial de Corea del Sur en América Latina, con inversiones de empresas como Hyundai y Kia en el sector automotriz, y Samsung y LG en electrodomésticos, que aprovechan el T-MEC para exportar sus productos a Estados Unidos y Canadá sin aranceles.
Con información de El Financiero.
