Aranceles de México presenta retos para las Pymes y el sector automotriz

El incremento arancelario también traerá costos inmediatos, especialmente para las Pymes, señaló Ilan Epelbaum, director general de Mail Boxes Etc. 

La reciente reforma arancelaria aprobada por el Congreso de México, que impone tarifas de entre 5% y 50% a 1,463 fracciones arancelarias provenientes de países sin tratado comercial —principalmente China, Corea del Sur, India, Rusia, Tailandia y Turquía—, ha generado una ola de reacciones en el sector privado y en los mercados internacionales.

De acuerdo con José Gerardo Tajonar Castro, vicepresidente de comercio exterior de la Canaco CDMX, la medida representa “un dique de contención” más que un ajuste fiscal. 

México, dijo, se alinea con Estados Unidos y Canadá para frenar el comercio asiático y cerrar el paso a la triangulación de mercancías chinas, una de las principales exigencias del socio estadounidense rumbo a la revisión del T-MEC en 2026.

Tajonar calificó la decisión como un “ultimátum de supervivencia para la región de Norteamérica”, y sostuvo que el nuevo entorno abre una oportunidad histórica para la pequeña y mediana empresa mexicana, que deberá transitar de la simple comercialización a la transformación industrial.

Sin embargo, el incremento arancelario también traerá costos inmediatos, especialmente para las Pymes, señaló Ilan Epelbaum, director general de Mail Boxes Etc. 

La logística, afirmó, será el primer termómetro del impacto, con mayores costos operativos, tiempos más largos en aduanas y necesidad de planeación estratégica. En su opinión, muchas empresas deberán anticipar importaciones, buscar proveedores en países con tratados vigentes o acumular inventarios antes de 2026.

Los sectores más expuestos son vestido, calzado, textil, plástico, muebles, marroquinería, vidrio, cosméticos, autopartes y automóviles, cuyos insumos asiáticos son difíciles de sustituir localmente.

En particular, el sector automotriz enfrenta el mayor desafío. México aplicará aranceles de entre 20% y 50% a los vehículos y de 15% a 25% a más de 140 autopartes provenientes de Asia. 

De acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), esta medida busca fortalecer la producción nacional y corregir distorsiones de mercado, pero los expertos advierten que podría encarecer los precios y retrasar inversiones de fabricantes asiáticos que analizaban instalar plantas en México.

El gobierno de Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, han defendido el paquete como una estrategia para proteger hasta 350,000 empleos, particularmente en los sectores automotriz, textil, calzado y juguetero, asegurando que el impacto inflacionario será limitado a 0.2 puntos porcentuales. 

Ebrard subrayó que “no es una medida contra ningún país, sino una política industrial de defensa” y que solo afecta al 8% del comercio exterior.

Aun así, China y Corea del Sur ya reaccionaron, calificando las medidas como “unilaterales y proteccionistas”, mientras evalúan contramedidas comerciales. 

La industria automotriz china, que exportó a México más de 13,490 millones de dólares en 2024, y que representa 20% del mercado nacional, podría verse particularmente afectada.

De acuerdo con Urban Science, de los 887,000 vehículos importados en México en 2024, el 54% provino de países sin tratado comercial, lo que equivale a 467,000 unidades. 

Solo unas 120,000 —principalmente chinas— enfrentarían directamente el incremento de aranceles, aunque el impacto podría trasladarse parcialmente al consumidor final con aumentos de 5% en precios de venta.

Finalmente, el experto Adolfo Laborde, del CIDE, advirtió que aunque el objetivo es proteger la planta productiva nacional, la medida también refuerza el giro proteccionista de Estados Unidos y acerca a México a un “trato preferente” en la región de América del Norte, de cara a la revisión del T-MEC en 2026.

Con información de Forbes México, El Universal, El País.