El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Juan José Sierra, afirmó que la reciente imposición de aranceles por parte de México a países sin Tratado de Libre Comercio (TLC), especialmente a China, será interpretada por Estados Unidos como un “guiño político” en el marco de las negociaciones del T-MEC.
Sierra explicó que la medida responde indirectamente a las cuatro principales preocupaciones del gobierno estadounidense: migración, drogas, fentanilo y la relación comercial con China.
Sin embargo, advirtió que los aranceles también podrían presionar la inflación interna, ya que “los impuestos terminan trasladándose a los consumidores”.
El dirigente empresarial subrayó que la Ley Arancelaria, actualmente en proceso de implementación, entrará en vigor el 1 de enero de 2026, e incluirá gravámenes de hasta 50% para automóviles de combustión y eléctricos, además de textiles, calzado y vestido.
Agregó que los aranceles deben aplicarse únicamente a los productos terminados y no a los insumos, para evitar afectar la capacidad productiva nacional.
Por su parte, el presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Rogelio Garza, respaldó la iniciativa al considerarla positiva para los fabricantes que operan en México.
“Estamos totalmente de acuerdo con la política de la Secretaría de Economía; es una muy buena noticia para quienes invierten y generan empleos en el país”, señaló el dirigente al destacar que la medida fortalece la industria nacional y la competitividad del sector automotriz.
Con información de El Economista.
