El Ministerio de Comercio de China expresó su inconformidad con la nueva Ley Arancelaria aprobada por el Congreso mexicano, la cual impone impuestos de entre 5% y 50% a 1,463 productos provenientes de China y otros países sin Tratado de Libre Comercio (TLC) con México, a partir del 1 de enero de 2026.
En un comunicado, Pekín afirmó que las medidas “socavarán sustancialmente” los intereses comerciales e instó a México a “corregir cuanto antes sus prácticas unilateralistas y proteccionistas”.
El ministerio recordó que en septiembre inició una investigación sobre barreras al comercio y la inversión contra México, la cual sigue en curso, y advirtió que las medidas mexicanas podrían afectar los lazos económicos bilaterales.
El portavoz subrayó que China “siempre se ha opuesto a toda forma de incremento unilateral de aranceles” y pidió al gobierno mexicano actuar con prudencia, fortalecer el diálogo y evitar daños a la relación comercial.
China reiteró su “esperanza” de que México actúe con cautela para no dañar las relaciones bilaterales y señaló que “las diferencias deben resolverse mediante acuerdos comerciales”, mientras que otros países afectados, como Corea del Sur, informaron que también analizarán el impacto de los nuevos gravámenes antes de definir su respuesta.
Autoridades mexicanas defienden reforma
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que los nuevos aranceles no buscan generar conflictos con otros países, sino fortalecer la economía nacional y proteger los empleos en México.
Señaló que la medida forma parte del Plan México, enfocado en reducir la dependencia de importaciones y promover el contenido nacional.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aclaró que los aranceles se aplicarán “de manera quirúrgica” y no generalizada, dirigidos principalmente a bienes terminados como vehículos, textiles, calzado, electrodomésticos y plásticos.
Justificó que la medida busca proteger a los sectores estratégicos de la industria manufacturera nacional ante el ingreso de productos a precios muy bajos, algunos por debajo de su costo.
Ebrard enfatizó que más del 30% del empleo en la industria manufacturera mexicana depende del sector automotriz, equivalente a 1.3 millones de puestos de trabajo, y advirtió que la entrada de vehículos extranjeros sin aportación productiva “pone en riesgo la competitividad del país”.
La ley modifica fracciones arancelarias de sectores como el automotriz, textil, vestido, aluminio, electrodomésticos y calzado, y afectará importaciones por un valor estimado de 52 mil millones de dólares, equivalentes al 8.6% del total nacional.
Con información de Reforma, Expansión, Forbes México, El Economista y El Financiero.
