La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) anticipó que la primera mitad de 2026 estará marcada por la cautela ante el entorno comercial internacional, aunque mantendrá sus esfuerzos para que México, Estados Unidos y Canadá alcancen un acuerdo dentro del T-MEC que elimine los aranceles al sector automotriz y restablezca el libre comercio en la región.
El presidente de la AMIA, Rogelio Garza, expresó confianza en que los tres países llegarán a un consenso durante la revisión del tratado, aunque reconoció que será un proceso complejo.
Durante una reunión con medios de comunicación, señaló que la principal demanda del sector es eliminar los aranceles tipo 232 impuestos por Estados Unidos, que actualmente representan un 25% y afectan la competitividad de la industria.
Acompañado del director del organismo, Odracir Barquera, enfatizó que el objetivo es recuperar un esquema de arancel cero y mantener reglas de origen que garanticen la competitividad frente a Asia, donde China produce cerca de 31 millones de vehículos al año, casi el doble que América del Norte.
Garza subrayó que el T-MEC es esencial para el encadenamiento productivo regional, ya que las autopartes cruzan varias veces las fronteras entre los tres países.
Destacó además que la industria automotriz aporta 4.5% del Producto Interno Bruto nacional, por lo que los temas prioritarios en 2026 serán la preparación rumbo a la revisión del T-MEC, los aranceles estadounidenses a las exportaciones mexicanas y las medidas que México aplicará a vehículos importados desde países sin tratado comercial.
En ese contexto, la AMIA respaldó la iniciativa que establece aranceles de hasta 35% a vehículos y autopartes provenientes de países sin tratado de libre comercio (TLC) con México.
Garza, consideró que la medida fortalece a los inversionistas que producen y generan empleo en territorio nacional y celebró el avance de la propuesta impulsada por la Secretaría de Economía y aprobada en comisiones de la Cámara de Diputados.
El dirigente explicó que, aunque la iniciativa aún debe aprobarse en su totalidad en el Congreso y posteriormente en el Senado, representa una noticia positiva ante la creciente competencia de Asia.
No obstante, solicitó que se excluyan del decreto los insumos esenciales para la fabricación de vehículos en México.
Finalmente, precisó que la AMIA permanecerá atenta al proceso legislativo, ya que la entrada en vigor del nuevo esquema arancelario está prevista para el 1 de enero de 2026, fecha que marcará el rumbo inmediato del sector automotriz nacional.
Con información de El Economista y El Financiero.
