La propuesta de reforma laboral enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum al Senado no solo plantea reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, sino también otorgar mayor certeza sobre los límites de tiempo de trabajo, explicó Marath Bolaños, secretario del Trabajo y Previsión Social (STPS).
En entrevista con El Economista, el funcionario precisó que la iniciativa elaborada por la STPS es resultado de más de 40 espacios de diálogo con representantes empresariales, sindicales y legislativos.
Bolaños subrayó que, a diferencia del esquema actual de seis días laborales por uno de descanso —equivalente a 48 horas semanales por interpretación aritmética—, la reforma busca establecer explícitamente el límite de 40 horas tanto en la Constitución como en la Ley Federal del Trabajo (LFT).
Además, propone reglas generales aplicables a toda la economía, con el objetivo de otorgar certeza jurídica sin distinciones sectoriales.
El titular de la STPS destacó que esta sería la primera modificación en más de un siglo sobre la regulación del tiempo de trabajo y que México “va tarde” en la reducción de jornada.
Afirmó que la evidencia internacional muestra beneficios en productividad, salud y bienestar laboral.
La propuesta incluye una reducción gradual de la jornada acompañada de nuevos límites al tiempo extraordinario: un aumento de 9 a 12 horas por semana y un tope de 4 horas semanales para las horas triples, además de la prohibición de que los trabajadores menores de edad laboren más de 40 horas semanales y la garantía de que no habrá disminución salarial.
Como medida adicional de cumplimiento, la iniciativa incorpora la obligación patronal de implementar un registro electrónico de jornada, herramienta que permitirá a la autoridad laboral supervisar de manera más precisa el cumplimiento de los límites de tiempo de trabajo y prevenir abusos.
Bolaños adelantó que 2026 será un año de preparación para empresas y trabajadores. La primera reducción de dos horas entrará en vigor el 1 de enero de 2027, para luego continuar de forma gradual hasta alcanzar el límite de 40 horas semanales.
Con información de El Economista.
