El gobierno federal impulsa una reforma a la jornada laboral que propone una limitación de 40 horas semanales sin modificar el esquema actual de seis días de trabajo y uno de descanso.
Las iniciativas enviadas por la presidenta Claudia Sheinbaum al Senado plantean que las personas trabajadoras deberán contar con un día de descanso con goce de salario por cada seis días laborados.
El proyecto de reforma a la Constitución y la modificación a la Ley Federal del Trabajo (LFT) mantienen los tipos de jornada actuales: ocho horas para la diurna, siete horas para la nocturna y siete horas y media para la mixta. La propuesta establece que la distribución de la jornada podrá acordarse entre empleadores y trabajadores.
El tiempo extraordinario tendrá un papel relevante en la transición hacia la semana laboral de 40 horas. Se plantea que no exceda 12 horas por semana, con un límite de cuatro horas por día en cuatro ocasiones por semana.
Actualmente el límite es de nueve horas semanales, por lo que el incremento se aplicará de manera gradual entre 2026 y 2030: nueve horas en 2026 y 2027, diez en 2028, once en 2029 y doce en 2030. Las horas triples tendrán un tope de cuatro horas por semana.
El proyecto incluye un artículo transitorio para garantizar que la reducción de jornada no implique una disminución en sueldos, salarios o prestaciones.
La reforma plantea que los empleadores cuenten con un registro electrónico de la jornada laboral y lo compartan con la autoridad cuando sea requerido. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social será responsable de emitir las disposiciones generales para su operación.
El calendario de implementación prevé que la entrada en vigor sea el 1 de mayo de 2026 y la reducción gradual de la jornada comience el 1 de enero de 2027.
La transición considera un límite de 48 horas semanales en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030. El periodo entre mayo y diciembre de 2026 permitirá ajustes en los procesos laborales.
Con información de El Economista
