El gobierno de México anunció que, a partir del 1 de enero de 2026, el salario mínimo general aumentará 13% y el salario mínimo fronterizo 5%. Asimismo, dio a conocer que a partir de 2027 comenzará la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales, con plena coordinación entre gobierno, empresas y sindicatos.
Aumento del salario mínimo
Durante la conferencia matutina del 3 de diciembre de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el consenso alcanzado en la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami).
- Salario mínimo general (+13%): pasa de $278.80 a $315.04 pesos diarios, equivalente a $9,582.47 mensuales.
- Zona libre de la frontera norte (+5%): aumenta de $419.88 a $440.87 pesos diarios ($13,409.80 mensuales).
Con este ajuste, el salario mínimo acumula una recuperación del 154.2% en poder adquisitivo desde el 2018. En la frontera norte se alcanza un ingreso capaz de cubrir 2.8 canastas básicas, superando la meta constitucional de 2.5.
Por su parte, el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, aclaró que el incremento fue evaluado junto con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Banco de México, garantizando que no provocará presiones inflacionarias.
Este enfoque tripartito (gobierno, empresas y sindicatos) busca consolidar una política salarial sostenible, sin afectar la competitividad.
Reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas
El segundo anuncio fue la reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales de forma progresiva:
- 2026: año de preparación y adecuación operativa.
- 2027 a 2030: reducción anual de dos horas, hasta llegar a 40 horas semanales en enero de 2030.
Bolaños recalcó que esta transformación no implicará reducción de salarios ni prestaciones, y prohíbe las horas extras para menores de edad.
También establece nuevos límites: las horas extraordinarias no podrán superar 12 por semana y seguirán siendo voluntarias y mejor pagadas.
El proyecto está alineado con las recomendaciones del Convenio 116 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y con experiencias exitosas en países como Dinamarca y Suecia, donde las jornadas más cortas han generado mayor productividad y bienestar.
Consenso y estabilidad laboral
El acuerdo fue firmado por representantes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Coparmex, Concamin, CTM, CROM y otras organizaciones sindicales. Todos coincidieron en que el cambio debe implementarse con responsabilidad, planeación y enfoque gradual.
El sector empresarial destacó que el desarrollo de los trabajadores es una inversión, no un costo, y que una fuerza laboral más descansada y bien remunerada puede elevar la productividad y reducir la rotación.
Para las áreas de Recursos Humanos y nómina, estos cambios representan una oportunidad para:
- Actualizar estructuras salariales para el inicio de la reducción de la jornada laboral en 2027.
- Revisar políticas de horas extras y turnos conforme a la nueva normatividad.
- Ajustar presupuestos y proyectar impacto en costos laborales graduales hasta 2030.
