El sector manufacturero mexicano mostró un retroceso significativo en noviembre, al registrar una caída mensual de 3.97 puntos en el Indicador de Pedidos Manufactureros (IPM), que se ubicó en 48.30 puntos, su nivel más bajo en 67 meses, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La disminución, derivada de resultados negativos en la mayoría de los componentes del índice, rompe con el avance de 3.30 puntos observado en octubre y representa la caída más fuerte desde abril de 2020, cuando el indicador se desplomó 6.78 puntos en medio del confinamiento sanitario.
Desaceleración generalizada en la manufactura mexicana
El descenso en los inventarios de insumos fue el factor más afectado, con una baja mensual de 8.79 puntos para situarse en 44.03, seguido del volumen esperado de producción, que retrocedió 7.37 puntos a 48.11.
El volumen esperado de pedidos también mostró debilidad al caer 2.95 puntos (49.92), mientras que los niveles esperados de personal ocupado se redujeron 0.83 puntos, quedando en 49.15.
En contraste, apenas en octubre el IPM había alcanzado su mayor nivel en 14 meses, con 52.26 puntos, lo que evidencia una reversión abrupta del impulso industrial hacia el cierre del año.
Manufactura débil es global
El deterioro del IPM en México se produce en sintonía con la contracción manufacturera global. Durante noviembre, los índices de gerentes de compras (PMI) mostraron retrocesos en Estados Unidos, la zona euro, China y Japón, afectados por la debilidad de la demanda interna, los aranceles y la incertidumbre económica.
En Estados Unidos, la actividad fabril cayó por noveno mes consecutivo debido a la reducción de pedidos y al incremento en los precios de los insumos.
En Europa, el sector manufacturero alemán —motor de la región— registró su mayor contracción en diez meses, mientras que China sumó su octavo mes de contracción, y Japón prolongó una recesión industrial que ya dura dos años y medio.
Aunque algunos países como Reino Unido e Italia mostraron leves signos de mejora, el panorama general refleja una desaceleración industrial sincronizada, que está impactando las exportaciones y los flujos de inversión manufacturera a nivel mundial.
Panorama para México
Analistas del sector consideran que el retroceso del IPM mexicano está vinculado a la ralentización de los pedidos internacionales, el menor dinamismo de la demanda estadounidense y la incertidumbre arancelaria derivada de la política comercial de Estados Unidos.
De mantenerse la tendencia, advierten que el cierre industrial de 2025 podría ser el más débil desde 2020, con implicaciones directas sobre el empleo manufacturero, las exportaciones y la cadena de suministro regional bajo el T-MEC.
