Empresas chinas piden a México diálogo técnico antes de aplicar nuevos aranceles

Las empresas chinas instaladas en México solicitaron un periodo mínimo de seis meses de diálogo técnico antes de aprobar cualquier medida arancelaria que afecte las importaciones desde China y otros países. 

Las empresas chinas instaladas en México solicitaron un periodo mínimo de seis meses de diálogo técnico antes de aprobar cualquier medida arancelaria que afecte las importaciones desde China y otros países. 

Durante las mesas de trabajo organizadas por la Comisión de Economía, Comercio y Competitividad de la Cámara de Diputados, en el marco de la revisión de la Ley de Impuestos de Importación y Exportación, los representantes empresariales advirtieron que un ajuste precipitado podría desarticular cadenas productivas esenciales, elevar costos al consumidor final y reducir la competitividad del país en un momento clave para la atracción de inversión.

El director general de la China Chamber México, Sergio Roberto Huerta, señaló que los cambios propuestos requieren un análisis “fracción por fracción”, ya que algunos aranceles podrían aumentar hasta 50%, afectando sectores estratégicos. 

Advirtió que una medida de tal magnitud tendría un impacto directo en la industria manufacturera mexicana y en el consumidor final. 

Huerta destacó que México ya cuenta con mecanismos formales para investigar prácticas desleales de comercio, por lo que las decisiones deben ser “cuidadosas y basadas en evidencia”.

En defensa de la relación bilateral, Huerta subrayó que China es un socio relevante para la modernización industrial mexicana, al aportar tecnología, innovación y transferencia de conocimiento que fortalecen las líneas de producción locales.

En la mesa dedicada al sector textil, moda y productos personales, Pola Grijalva, vocal presidenta de la Junta de Gobierno de la Cámara, advirtió que una política de sustitución de importaciones basada únicamente en aranceles no es sostenible sin mejoras de productividad e inversión. 

Recomendó realizar un estudio de sensibilidad por sector, especialmente en industrias como textil y calzado, para evitar distorsiones.

Durante la discusión del sector automotriz y metalmecánico, Grijalva presentó un análisis que muestra la dependencia estructural de México hacia insumos provenientes de China. 

En 2024, México importó 120 mil millones de dólares desde ese país, de los cuales 82% correspondió a partes, componentes y equipos esenciales. 

En sectores clave como maquinaria (31.5%), material eléctrico (20.8%) y vehículos (23.5%), la participación china es considerada insustituible por precio, calidad o tecnología.

Según el análisis, imponer aranceles de hasta 50% podría generar una “incongruencia arancelaria”, ya que encarecería los insumos críticos justo cuando México busca fortalecer su papel como plataforma manufacturera bajo el T-MEC. 

La Cámara alertó que el precio de un vehículo de 396 mil pesos podría incrementarse hasta en 87% con un ajuste de esa magnitud.

Finalmente, la Cámara de Comercio y Tecnología México–China reiteró su petición de contar con un periodo de seis meses para evaluar técnicamente cada fracción arancelaria, diferenciar los productos afectados y garantizar un trato nacional no discriminatorio que preserve la competitividad y el marco legal vigente.

Con información de El Financiero.