En el marco del proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), sectores clave como el automotriz y el de dispositivos médicos presentaron propuestas para mantener la competitividad y la integración regional.
De acuerdo con El Economista, mientras las armadoras estadounidenses Ford, General Motors y Stellantis piden mayor flexibilidad en las reglas de origen, la industria mexicana de dispositivos médicos busca conservar el esquema de arancel cero vigente dentro del bloque norteamericano.
Ambas posturas coinciden en la necesidad de fortalecer las cadenas de suministro y evitar medidas que encarezcan la producción o el comercio entre los tres países.
Las armadoras, representadas por el Consejo Estadounidense de Política Automotriz (AAPC), enviaron una carta a la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) solicitando que las nuevas restricciones sobre autopartes se basen en el origen de los componentes y no en su propiedad.
El AAPC argumentó que el T-MEC ya ofrece un marco adecuado para coordinar políticas comerciales entre los tres socios, pero puede aprovecharse mejor para reforzar las cadenas de suministro críticas y proteger la seguridad económica de Estados Unidos.
Además, pidió que cualquier nueva restricción se limite a los proveedores de primer nivel y se implemente de forma gradual, de modo que la industria automotriz tenga tiempo para adaptarse a los nuevos requisitos.
Por su parte, la Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID), encabezada por su presidente Joao Carapeto, instó a mantener el esquema de aranceles cero dentro del T-MEC, señalando que cualquier modificación podría elevar los costos de producción y afectar la integración de la cadena regional.
La directora ejecutiva, Ana Riquelme, advirtió que el principal riesgo se ubica en el sector textil por el origen de algunos insumos médicos, mientras que el tesorero, Carlos Jiménez, subrayó que la eliminación de tarifas busca evitar barreras que encarezcan el tránsito de productos terminados y semiterminados entre los tres países.
Carapeto destacó que México es un socio estratégico para Estados Unidos, ya que 96.7% de las exportaciones mexicanas de dispositivos médicos se dirigen a ese país, mientras que 66% de los equipos utilizados en México provienen del mercado estadounidense.
Según estimaciones de la Asociación, el sector alcanzará un valor de 8,354 millones de dólares en 2025, consolidando a México como el principal exportador de dispositivos médicos en América Latina y el sexto a nivel mundial, con más de 175,000 empleos altamente calificados.
Entre las propuestas de la AMID rumbo a la revisión del Tratado destacan la simplificación regulatoria y aduanera, el establecimiento de reglas de origen claras, el aprovechamiento del nearshoring y el impulso a la innovación y la transparencia en las compras públicas, medidas que buscan consolidar la integración productiva del bloque de América del Norte.
Con información de El Economista.
