La manufactura mexicana cerró octubre de 2025 con un ligero crecimiento de 0.1% anual, de acuerdo con el Indicador Mensual Oportuno de la Actividad Manufacturera (Imoam) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El índice se ubicó en 111.3 puntos, dentro de un rango estimado entre 108 y 113.5 unidades, lo que refleja un desempeño estable pero sin señales claras de recuperación industrial.
El Inegi destacó que el Imoam permite anticipar con unas dos semanas de antelación el comportamiento del sector manufacturero mediante el consumo de energía eléctrica de las empresas, con datos proporcionados por la CFE y el Cenace, ya que la demanda energética suele correlacionarse con la actividad productiva.
Desde su creación en 2015, el indicador ha mostrado una precisión del 90% respecto al Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI).
Sin embargo, el organismo advierte que el sector muestra un estancamiento prolongado: aunque la industria manufacturera evita la contracción, no registra un repunte sostenido frente a los niveles de 2024.
En contraste, el panorama para la construcción continúa deteriorándose.
Según la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC), el valor de la producción cayó 1.5% en septiembre respecto al mes previo, acumulando 13 caídas en los últimos 14 meses. A tasa anual, la reducción fue de 15.4%, lo que suma 17 meses consecutivos de descensos.
El personal ocupado total en las constructoras se mantuvo sin cambios, pero con variaciones internas:
- El personal no dependiente aumentó 0.2%,
- El personal dependiente disminuyó 0.1%,
- Los obreros subieron 0.2%,
- Los empleados administrativos bajaron 0.8%,
- Y el grupo de otros trabajadores sin remuneración cayó 2.7%.
En comparación anual, el empleo total en el sector construcción retrocedió 9.9%, reflejando una prolongada debilidad estructural en la industria, afectada por la reducción en obra pública y la lenta recuperación de la inversión privada.
En conjunto, los datos del Inegi confirman que la economía industrial mexicana mantiene un comportamiento desigual: mientras la manufactura muestra signos de estabilidad, la construcción sigue siendo el principal lastre para el crecimiento del sector secundario.
Con información de Milenio.
