El gobierno de México ha reforzado la estrategia de fiscalización y combate al contrabando en sectores estratégicos como el comercio exterior y los hidrocarburos, logrando superar las metas de recaudación y eficiencia establecidas para 2025, según cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Entre enero y septiembre, la eficacia de fiscalización en comercio exterior alcanzó 89%, equivalente al 103.3% de la meta prevista, mientras que en hidrocarburos fue de 81.8%, superando en 6 puntos porcentuales el objetivo inicial.
Estas acciones derivaron en una recaudación de 73,325 millones de pesos (mdp) en comercio exterior y de 73,519 mdp en hidrocarburos, con un cumplimiento del 455% respecto a lo proyectado.
De acuerdo con la SHCP, estos resultados se explican por la evolución del Plan Maestro del SAT, creado en 2020, el cual se basa en tres ejes: atención al contribuyente, acompañamiento al contribuyente cumplido y fiscalización contra la evasión y el contrabando, incorporando tecnología e inteligencia artificial para el análisis y cruce de información fiscal y aduanera.
El abogado fiscalista Luis Pérez de Acha explicó que el sistema actual permite identificar con precisión discrepancias y anomalías en operaciones comerciales, fortaleciendo la capacidad de revisión y auditoría del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
En este contexto, las empresas del programa IMMEX se encuentran bajo una vigilancia más estricta, ya que operan con esquemas de importación temporal sin impuestos que, en algunos casos, han sido aprovechados para eludir contribuciones.
En el sector energético, el SAT mantiene un foco especial sobre el tráfico ilegal de combustibles, luego de detectar una red de contrabando técnico o “huachicol fiscal”, mediante la importación de gasolinas y diésel declarados como lubricantes o aceites para reducir el pago de impuestos.
El caso revelado en 2024, que involucró a altos mandos navales, exfuncionarios de aduanas y empresarios, detonó una revisión integral de las operaciones en el ramo. Las reformas al Código Fiscal de la Federación (CFF) y a la Ley Aduanera aprobadas para 2026 endurecerán las sanciones y controles para cerrar espacios al contrabando y a la evasión fiscal.
De esta manera, la actual administración avanza en la consolidación de un modelo de fiscalización más tecnológico, punitivo y preciso, que busca garantizar mayor recaudación, transparencia y control en las operaciones de comercio exterior y de hidrocarburos.
Con información de Expansión.
