El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) solicitó a la Representación Comercial de Estados Unidos extender el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por otro período de 16 años a partir del 1 de julio de 2026.
El organismo empresarial señaló que esta renovación garantizaría el acceso libre de aranceles a los bienes que cumplan las reglas de origen de Norteamérica y mantendría los beneficios en generación de empleo y dinamismo económico.
A través de una carta dirigida a Daniel Watson, asistente del Representante Comercial de Estados Unidos, el CCE expresó que una pronta renovación del T-MEC enviaría una señal clara de unidad y competitividad global de América del Norte.
En el documento, registrado bajo el expediente USTR-2025-0004, el presidente del CCE, Francisco Cervantes, destacó que México es un aliado estratégico para el éxito de la agenda industrial estadounidense, ya que es el principal mercado comprador de bienes de ese país.
El CCE, que agrupa a los sectores que representan el 80% del PIB nacional, subrayó que el T-MEC constituye la base de la competitividad de América del Norte frente al resto del mundo. En este sentido, pidió al gobierno de Estados Unidos proteger la competitividad regional mediante la renovación del acuerdo.
Entre las principales solicitudes, el organismo propuso mantener el acceso libre de aranceles a todos los bienes que cumplan con las reglas de origen, incluidos aquellos sujetos a los aranceles de la Sección 232; fortalecer las reglas de origen para promover la integración regional; aprovechar los comités del T-MEC para avanzar en la convergencia regulatoria, y reforzar los mecanismos de solución de controversias para asegurar el cumplimiento de las obligaciones.
El CCE agradeció la oportunidad de presentar comentarios para la revisión sexenal del acuerdo, afirmando que el T-MEC es esencial para los objetivos de Estados Unidos en manufactura, exportaciones y seguridad nacional.
Cervantes destacó además que el comercio agrícola entre ambos países es complementario: los consumidores estadounidenses se benefician de productos frescos mexicanos, mientras que la ganadería mexicana depende de los granos importados de Estados Unidos.
Finalmente, el dirigente señaló que “América Primero” no debe significar “América Sola”, al recordar que Estados Unidos, México y Canadá representan juntos un tercio del PIB global y han consolidado una de las zonas manufactureras más grandes del mundo mediante relaciones comerciales e inversiones transfronterizas.
Con información de El Economista
