El 30 de octubre inició la vigencia del Programa Especial para la Productividad y la Competitividad 2025-2030, instrumento de observancia obligatoria para las dependencias federales.
El Gobierno de México reconoce en este plan que la mala asignación del talento y el bajo nivel de capacitación laboral son dos de los principales obstáculos para el crecimiento sostenido del país.
Entre sus objetivos prioritarios destaca el desarrollo de mano de obra especializada, mediante acciones de reconversión de habilidades, educación dual, formación técnica y certificación de competencias.
Las dependencias con mayor participación serán la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), la Secretaría de Educación Pública (SEP), la Secretaría de Economía (SE) y el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (Conocer), con apoyo del IMSS, SSA, SEMUJERES, SECTUR y el Sistema Nacional DIF (SNDIF).
El programa prevé la alineación de programas académicos con las necesidades industriales, la ampliación de estándares de competencia, la formación de talento en sectores estratégicos y la certificación de habilidades de alta demanda, incluyendo cuidados a personas adultas mayores y personal del sector turístico.
Además, se incluyen acciones orientadas a mejorar las condiciones y derechos laborales, promoviendo ambientes de trabajo seguros, flexibles y con equilibrio vida-trabajo.
El plan contempla también la democracia sindical, la negociación colectiva, la prevención en salud laboral y la creación de un Sistema Nacional y Progresivo de Cuidados.
Con este programa, el gobierno busca fortalecer la productividad, competitividad y bienestar laboral del país durante los próximos cinco años, mediante la formación de talento calificado y la modernización del entorno de trabajo.
Con información de El Economista.
