Caen exportaciones chinas de imanes de tierras raras en septiembre

Las exportaciones chinas de imanes de tierras raras cayeron 6.1% en septiembre en medio de nuevas tensiones comerciales con Estados Unidos.

Las exportaciones chinas de imanes de tierras raras registraron una caída de 6.1% en septiembre respecto a agosto, al pasar de 6 mil 146 a 5 mil 774 toneladas, según datos de aduanas. El retroceso puso fin a tres meses consecutivos de incrementos y ocurrió antes de que Pekín ampliara su régimen de licencias de exportación.

El descenso reavivó la preocupación de que China, principal proveedor mundial de tierras raras, utilice su dominio como herramienta en las negociaciones comerciales con Estados Unidos. En abril y mayo, Pekín había impuesto restricciones a la exportación de estos materiales mientras se discutían los aranceles estadounidenses sobre productos chinos.

Analistas advirtieron que el comportamiento de las exportaciones muestra que China mantiene una posición estratégica en la cadena de suministro global. Chim Lee, de Economist Intelligence Unit, señaló que las fluctuaciones evidencian la influencia del país en las negociaciones internacionales.

En septiembre, los envíos anuales aumentaron 17.5%, aunque en el acumulado de los primeros nueve meses de 2025 sumaron 39 mil 817 toneladas, una baja de 7.5% respecto al mismo periodo de 2024. Estados Unidos, Alemania, Corea del Sur, Vietnam y México fueron los principales destinos.

El Ministerio de Comercio chino negó que las medidas busquen limitar el acceso global a estos materiales y aseguró que las licencias de exportación con fines civiles seguirán aprobándose. Sin embargo, expertos como Dan Wang, de Eurasia Group, advirtieron que cualquier restricción puede afectar el suministro para la industria y las empresas de defensa estadounidenses.

Los envíos hacia Estados Unidos disminuyeron 28.7% en septiembre, en medio de las tensiones comerciales. Se prevé que el presidente Xi Jinping se reúna con Donald Trump en Corea del Sur a finales de mes, aunque economistas consideran que las fricciones comerciales entre ambas potencias podrían mantenerse como una constante.

Con información de Reforma