México y Canadá obtienen trato preferencial para exportar vehículos pesados a EE. UU.

El presidente de Estados Unidos firmó una proclama que impone, entre otros, un arancel del 10% para autobuses, del cual México y Canadá tienen trato preferencial

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una proclama que impone un arancel del 25% a las importaciones de camiones medianos y pesados, así como a ciertos repuestos, y un arancel del 10% para autobuses, este último sin descuentos para México ni Canadá. Ambas medidas entrarán en vigor el 1 de noviembre de 2025.

Según el documento, los vehículos que no califiquen para trato preferencial bajo el T-MEC pagarán el arancel sobre el valor total del camión, mientras que para los que sí cumplan con el acuerdo, la tarifa se aplicará únicamente al contenido no estadounidense.

El arancel también cubrirá piezas clave como motores, transmisiones, neumáticos y chasis. Paralelamente, el gobierno estadounidense extendió un programa de alivio arancelario para fabricantes locales que importan autopartes sujetas a gravámenes bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962.

Entre enero y julio de 2025, Estados Unidos importó vehículos y camiones por 32,410 millones de dólares, una caída de 15.4% interanual. México mantuvo el liderazgo en exportaciones, con envíos por 25,858 millones de dólares, aunque con una baja de 13.8% frente a 2024, según datos del Departamento de Comercio.

La proclama incluye además créditos fiscales del 3.75% del precio minorista sugerido para vehículos ensamblados y motores producidos en Estados Unidos hasta 2030, con el objetivo de compensar el impacto de los nuevos aranceles y fomentar la producción nacional.

Amplían descuento arancelario para fabricantes de automóviles

Esta medida también prolonga hasta 2030 un descuento arancelario previamente otorgado a las automotrices de Estados Unidos que fabrican y venden vehículos terminados, e introduce un beneficio similar para la producción de camiones y motores dentro del país.

El gobierno también creará una nueva excepción arancelaria para las compañías que fabriquen motores de autos y camiones en territorio estadounidense. Este programa seguirá el modelo de compensaciones vigente, aunque no se aplicará de inmediato.

El plan de alivio automotriz permitirá a las ensambladoras reclamar una compensación equivalente al 3.75% del valor de los vehículos fabricados en Estados Unidos, con el fin de amortiguar el impacto del arancel del 25% sobre autopartes importadas y facilitar la relocalización de cadenas de suministro.

El esquema, que inicialmente duraría dos años, fue extendido por cinco años y beneficiará también a productores de motores.

Con información de El Economista y El Financiero.