Los puertos del Pacífico, encabezados por Manzanillo y Lázaro Cárdenas, se han consolidado como la principal puerta de entrada del comercio exterior mexicano, desplazando al histórico puerto de Veracruz, de acuerdo con información de la Secretaría de Marina (Semar) y especialistas del sector portuario.
Durante décadas, el Golfo de México concentró la mayor parte del intercambio comercial del país, pero el auge del comercio transpacífico y la expansión de las importaciones “Made in China” modificaron la geografía portuaria.
Actualmente, los puertos del Pacífico mueven más contenedores e insumos industriales que cualquier otro recinto del país.
El consultor en desarrollo regional y portuario Octavio Arellano señaló que el aumento en la recepción de mercancías asiáticas inclinó la balanza hacia el Pacífico, aunque advirtió que esta dependencia se ha convertido en vulnerabilidad ante las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.
Según datos de la Semar, el movimiento total por tonelaje en los puertos mexicanos cayó 9.6% en 2025, afectado por el proteccionismo comercial impulsado por el gobierno estadounidense.
Solo la carga clasificada como “otros fluidos”, principalmente combustibles y aceites industriales, mantiene cifras positivas.
Hasta agosto, la carga contenerizada en el Pacífico creció 2.2%, mientras que en el Golfo cayó 0.8%, dejando un aumento nacional marginal de 1.4%, sostenido por las rutas transpacíficas.
Ante este panorama, las administraciones portuarias han optado por postergar proyectos de expansión y enfocarse en resolver cuellos de botella operativos.
En Manzanillo, la saturación en las revisiones aduaneras ha alcanzado niveles críticos, lo que limita la eficiencia del puerto más activo del país.
Arellano advirtió que no se prevé un crecimiento significativo del comercio marítimo a corto plazo debido a la desaceleración de la demanda y a las políticas restrictivas hacia China, que podrían impactar sectores estratégicos como el automotriz.
Con información de Expansión.
