En la Cámara de Diputados se presentó una iniciativa para exentar el pago de Impuesto Sobre la Renta (ISR) al aguinaldo con el objetivo de fortalecer el ingreso de los hogares.
De acuerdo con los legisladores, la renuncia fiscal derivada de esta exención representaría cerca de 20,000 millones de pesos anuales, considerando únicamente a los trabajadores formales.
La exposición de motivos señala que el impacto fiscal podría compensarse con el aumento en el consumo durante la temporada decembrina, lo que generaría mayor recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y fortalecería el mercado interno.
La iniciativa plantea reformas a la Ley del ISR, la Ley Federal del Trabajo (LFT) y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado (LFTSE), con lo que sería aplicable tanto para empleados del sector privado como del público. Además, propone eliminar la obligación de los empleadores de retener el ISR del pago de aguinaldo.
Los legisladores señalaron que la medida no es inédita, ya que en países como Perú y Brasil las gratificaciones de fin de año gozan de exención total o parcial del impuesto sobre la renta, con el objetivo de proteger los ingresos de los trabajadores durante la temporada de mayores gastos familiares.
De acuerdo con BBVA, actualmente el aguinaldo se grava con ISR cuando supera un salario mínimo, equivalente a 8,475 pesos mensuales. Si el pago rebasa ese monto, se descuenta una Unidad de Medida y Actualización (UMA) mensual, de 3,439.46 pesos, y el resto se grava con el impuesto.
Uso del aguinaldo en México
El aguinaldo fue reconocido como un derecho laboral en 1970, aunque antes de esa fecha algunos empleadores ya otorgaban voluntariamente esta gratificación.
Según la encuesta Termómetro Laboral de OCC, el 50% de los trabajadores destina esta prestación al pago de deudas y el 31% al ahorro.
Además, el 57% de los encuestados señaló que este ingreso les permite avanzar en proyectos personales de emprendimiento.
La plataforma de empleo destacó que el aguinaldo contribuye al bienestar financiero de los trabajadores en las fiestas decembrinas y dinamiza la economía mediante el incremento del consumo.
Con información de El Economista
