En el Senado de México avanza una propuesta que busca otorgar a los trabajadores dos días de permiso remunerado al año para atender asuntos personales o familiares, como citas médicas, trámites gubernamentales o descanso preventivo.
La iniciativa plantea modificar la Ley Federal del Trabajo (LFT) y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado (LFTSE) para que este derecho quede establecido como obligación patronal.
El proyecto establece que el permiso no podrá acumularse de un año a otro, ni sustituirse por dinero, y tampoco se descontará de vacaciones o salario. La solicitud deberá hacerse con al menos cinco días hábiles de anticipación, salvo casos de emergencia.
Una medida preventiva de salud pública
México es el segundo país del mundo con mayor desequilibrio entre vida laboral y personal, según la OIT: 41.7% de los trabajadores enfrenta un desbalance en sus jornadas, solo detrás de Filipinas.
La senadora Martínez argumentó que este tipo de permisos son una medida de salud pública preventiva, que ayudaría a reducir riesgos psicosociales, prevenir el ausentismo laboral y mejorar la productividad, además de fomentar mayor lealtad hacia las empresas.
Ejemplos internacionales
En países como Canadá, Australia, Suecia, España o Chile, los permisos para atender asuntos personales ya están contemplados en la legislación laboral y han mostrado resultados positivos: menor rotación de personal, reducción de bajas por enfermedad y mayor satisfacción de los trabajadores.
La propuesta busca replicar esos beneficios en México, donde en la actual legislatura también se han presentado otras iniciativas para ampliar los esquemas de descanso y fortalecer el bienestar de los trabajadores.
Con información de El Economista.
