La industria mexicana de camiones pesados denunció que las marcas chinas que recientemente ingresaron al país incurren en prácticas de dumping al vender unidades a precios inferiores a los de sus competidores, lo que ha agudizado la crisis de producción, exportación y ventas del sector.
En conferencia de prensa virtual para anunciar la Expo Transporte ANPACT 2025, que se realizará en Guadalajara con una derrama estimada de 1,000 millones de pesos, Rogelio Arzate, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), exigió a las autoridades aduaneras, de hacienda y de economía garantizar igualdad de condiciones.
Las marcas chinas, como Shacman y Foton, venden unidades alrededor de 2.8 millones de pesos, frente a los 3.7 millones de pesos que cuesta un modelo similar de Kenworth.
Además, han tejido convenios con asociaciones como la Canacar, ofreciendo precios preferenciales para renovar flotas.
La ANPACT denunció que estas empresas solo ensamblan vehículos con piezas importadas de China sin generar contenido nacional, lo que les permite ingresar al país sin aranceles.
Arzate también reclamó la creciente importación de camiones usados desde Estados Unidos, que ya representan el 60% del mercado, frente a 40% de unidades nuevas.
En 2024 se importaron 29,000 camiones usados, frente a un promedio de menos de 10,000 unidades anuales entre 2018 y 2022.
“El número de unidades chatarra que entran desde Estados Unidos es la cifra más grande en la historia y golpea al mercado nacional”, advirtió el presidente de la ANPACT.
Con información de El Economista.
