El presidente de la Organización de Porcicultores Mexicanos (Opormex), Heriberto Hernández Cárdenas, advirtió que el 85% de las importaciones de carne de cerdo proceden de Estados Unidos, muchas de las cuales ingresan al mercado mexicano a precios inferiores a sus costos de producción, una práctica conocida como dumping.
Esto representa un problema que se ha prolongado al menos los últimos tres años, afectando seriamente al sector.
Entre 2022 y 2024, la producción nacional se mantuvo prácticamente estática en 1.8 millones de toneladas, con un crecimiento marginal inferior al 2% anual.
Hernández Cárdenas atribuyó esta situación a la presión derivada de las importaciones estadounidenses, que llegan a costar entre un 10 y un 25% menos que los precios de producción, además de la competencia de carne de Brasil, que opera con granos más baratos.
Como consecuencia, casi la mitad del consumo interno de cerdo en México depende de las importaciones, a pesar de que el consumo per cápita ha crecido, pasando de 19.5 a 22 kilogramos anuales en los últimos tres años.
El representante de los productores enfatizó la urgencia de que el gobierno revise las reglas de importación y explore mecanismos de protección dentro del marco del Plan México, especialmente en el contexto de la guerra arancelaria iniciada por Estados Unidos y su impacto en sectores como el jitomate.
Advirtió que las exportaciones de carne estadounidense hacia México aumentaron 15% en el primer trimestre del año, y si la situación persiste, el país podría perder más de 500,000 empleos directos y más de 2 millones de indirectos.
Para revertir esta tendencia, Opormex propone incrementar la cobertura del mercado interno del 51% al 70%, generando 300,000 nuevas granjas madres, así como exigir una Ley de Bienestar Animal competitiva y revisar la Norma 001 de Aguas Residuales, la cual actualmente impone requerimientos excesivos que elevan los costos de producción nacionales.
Con información de Milenio.
