México aprovecha el T-MEC mientras aranceles generan caos en aduanas de EE. UU.

La reciente imposición de nuevos aranceles por parte del gobierno de Estados Unidos ha comenzado a impactar de manera significativa el comercio internacional de ese país. 

La reciente imposición de nuevos aranceles por parte del gobierno de Estados Unidos ha comenzado a impactar de manera significativa el comercio internacional de ese país. 

Las medidas, que abarcan sectores estratégicos como acero, chips y productos tecnológicos, entraron en vigor con muy poca anticipación, lo que ha generado un caos operativo en las aduanas estadounidenses.

Los importadores y agentes aduanales se enfrentan a un escenario de confusión normativa y retrasos en los procesos de despacho, ya que la falta de lineamientos claros ha derivado en mercancías retenidas y mayores cargas burocráticas. 

Esta situación no solo afecta a países exportadores, sino también a empresas estadounidenses que dependen de insumos importados para mantener su producción en marcha.

La incertidumbre sobre qué bienes están sujetos a los nuevos aranceles, sumada a la velocidad con la que se implementaron, ha complicado la planeación logística y comercial. 

Muchas compañías han tenido que frenar temporalmente operaciones o redirigir cargas a puertos y aduanas alternas para evitar mayores pérdidas.

México lidera exportaciones sin aranceles

En contraste con el ambiente de incertidumbre global, México se ha consolidado como el principal beneficiario de este nuevo escenario arancelario. 

De acuerdo con Reforma, en junio de 2025 el país logró exportaciones a Estados Unidos por 44,900 millones de dólares, de los cuales 37,600 millones entraron sin ningún arancel, gracias a los beneficios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Este posicionamiento fortalece la competitividad mexicana, ya que mientras otros países enfrentan costos adicionales por los aranceles, México mantiene una ventaja que le permite ofrecer precios más atractivos y estabilidad en las cadenas de suministro. 

El dato también confirma la importancia del T-MEC como herramienta para blindar el comercio regional frente a decisiones unilaterales de Washington.

Dos realidades opuestas en la relación comercial

La situación refleja una doble cara del comercio entre México y Estados Unidos: por un lado, los nuevos aranceles de Trump generan obstáculos en aduanas y frenan el flujo de mercancías de varios países; por el otro, México aprovecha el marco legal del T-MEC para proteger sus exportaciones y asegurar un acceso preferencial al mercado más grande del mundo.

Mientras los próximos meses se anticipan como un periodo de alta volatilidad y ajustes logísticos para la mayoría de los socios comerciales de EE. UU., México mantiene su posición como un proveedor clave y confiable, lo que refuerza su papel dentro de las cadenas de valor norteamericanas en medio de la creciente guerra comercial global.

Con información de El Financiero y Reforma.