El presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), Sergio Contreras Pérez, señaló que los aranceles de Estados Unidos podrían acelerar la participación de México en su mercado, hasta el punto de que una de cada cinco importaciones de Estados Unidos provenga de territorio mexicano en los próximos tres años.
Esto equivaldría a un 19% del total, lo que representaría un aumento considerable respecto al 16.4% alcanzado en junio de 2025.
Este fenómeno se explica por dos factores principales:
- La guerra arancelaria contra países como China ha obligado a las cadenas de suministro globales a reorganizarse, abriendo una ventana de oportunidad para México.
- El efecto del nearshoring ha fortalecido la competitividad de las empresas mexicanas, al ofrecer cercanía geográfica, costos logísticos más bajos y la posibilidad de aprovechar las preferencias arancelarias del T-MEC.
Contreras Pérez resaltó que el país ya es un socio clave para Estados Unidos y que, pese al endurecimiento de las políticas comerciales, México mantiene condiciones favorables para seguir atrayendo inversiones.
De acuerdo con datos citados del Laboratorio de Presupuesto de Yale, el papel de México como proveedor estratégico resulta indispensable para mantener estables los precios de bienes de consumo y garantizar insumos en sectores sensibles para la economía estadounidense.
El presidente del COMCE advirtió, no obstante, que este crecimiento también implicará mayores retos en términos de infraestructura, logística y cumplimiento de regulaciones.
Aun así, destacó que la coyuntura internacional coloca a México en una posición privilegiada para consolidarse como un proveedor indispensable en medio de la guerra comercial global.
Con información de Forbes México.
