T-MEC: única vía de libre comercio general ante nueva política arancelaria de EE. UU.

Donald Trump mantiene al T-MEC como el único acuerdo de libre comercio con apertura general, mientras que los demás tratados vigentes enfrentan tarifas mínimas

En medio de la nueva política arancelaria de Estados Unidos, el presidente Donald Trump mantiene al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) como el único acuerdo de libre comercio con apertura general, mientras que los demás tratados vigentes enfrentan tarifas mínimas del 10% o más, con incrementos para países como Brunei (25%), Nicaragua (17%), Corea del Sur (15%) y Costa Rica (15%).

A partir del 1 de agosto, se tenía previsto aplicar un arancel del 30% a productos mexicanos que no cumplan con las reglas de origen del T-MEC, aunque fue suspendido por 90 días. 

En opinión de Antonio Ortiz Mena, director general de AOM Advisors, esta prórroga refleja la interdependencia entre ambos países, destacando que Estados Unidos necesita a México para colocar exportaciones agropecuarias como carne, pollo y granos.

Ortiz Mena también señaló que Estados Unidos y México producen conjuntamente manufacturas, especialmente en la industria automotriz, por lo que imponer barreras sería contraproducente para ambos. 

Además, subrayó que existen temas no comerciales, como la migración y el crimen organizado, que también condicionan la relación bilateral.

Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, declaró que la discusión actual no gira en torno a la ratificación del libre comercio, sino a la resolución técnica de las barreras no arancelarias.

Desde Canadá, el primer ministro Mark Carney expresó su decepción por el aumento de aranceles a productos canadienses y afirmó que el T-MEC es el único acuerdo que parece ofrecer cierta protección frente al nuevo régimen comercial estadounidense.

Riesgos del bilateralismo

El analista Eric Ramírez, director general de Latam Urban Science, advirtió que la estrategia de Estados Unidos busca conducir las relaciones comerciales hacia el bilateralismo, lo cual sería devastador para México. De concretarse, se desintegrarían las cadenas productivas, afectando la inversión y el empleo, sobre todo en sectores como el automotriz.

Información publicada por El Economista señala que Ramírez subrayó que el T-MEC obliga a México a cumplir con un contenido regional del 75% en el sector automotriz, lo que no ocurriría si se aplicaran aranceles generales. 

Aunque a corto plazo un arancel fijo de 15% podría parecer ventajoso, advirtió que la ruptura de cadenas de valor tendría consecuencias negativas a largo plazo.

Durante un seminario organizado por la AMDA, el especialista calificó como violatorias del T-MEC las medidas anunciadas por Trump y llamó a impulsar una integración regional más amplia, que incluya a países como Brasil y Argentina, para fortalecer el bloque comercial frente a potencias como China y Europa.

Con información de El Economista.