A pesar del endurecimiento de la política comercial por parte de Estados Unidos, México ha pagado menos aranceles de lo estimado, lo cual podría representar una ventaja en medio de la incertidumbre.
Fernando Castellanos, analista económico de Banco BASE, explicó que de acuerdo con los datos de mayo del USA Trade, México ha pagado en aranceles el equivalente al 4.34 %, a pesar de que el arancel efectivo estimado era del 18.77 %. Esto representa una diferencia de 9.39 puntos porcentuales, por debajo de lo que se esperaba según la política comercial vigente.
Lo anterior podría explicarse por temas operativos en aduanas, criterios de cumplimiento del T-MEC o simplemente porque los aranceles anunciados no se están aplicando de forma rigurosa.
El bajo porcentaje de exportaciones sujetas a arancel refuerza esta lectura: en mayo de 2025, el 83.92 % de las exportaciones de México a Estados Unidos estaban libres de arancel debido al T-MEC, mientras que solo el 16.08 % fue gravado.
Incluso en sectores que deberían estar sujetos a altos aranceles, como el de vehículos automotores o el acero y aluminio, se observa un cobro menor a lo previsto.
En contraste, países como China o Brasil enfrentan aranceles mucho más altos, lo que posiciona favorablemente a México.
Exportaciones: del automóvil a la tecnología
Las exportaciones manufactureras mexicanas, clave para el PIB, han crecido 4.82 % respecto al mismo periodo del año anterior, compensando en parte la caída de las exportaciones no manufactureras.
Además, destaca el crecimiento de exportaciones de maquinaria para procesamiento de datos con un aumento del 108.23 %, lo que contrasta con la caída de casi 24 % en la exportación de vehículos tipo turismo.
Por otra parte, Estados Unidos ha incrementado de manera notable su inversión extranjera directa (IED) en México, especialmente en la fabricación de equipos de computación.
El especialista indicó que desde 2019, este sector ha mantenido un crecimiento continuo y actualmente representa un área clave del nearshoring. Baja California concentra el 22 % del flujo total de IED para esta industria, seguido de la Ciudad de México.
Por otro lado, la industria automotriz muestra señales de desaceleración en términos de inversión extranjera y exportaciones. Mientras países como Japón y Alemania incrementaron su inversión, la participación de Estados Unidos se mantuvo estable.
La tendencia indica un cambio en la estrategia de inversión hacia sectores con mayor valor agregado tecnológico.
Tipo de cambio e incertidumbre financiera
En cuanto al contexto económico general, persiste la incertidumbre en torno al tipo de cambio.
Aunque el peso mexicano se ha apreciado frente al dólar, impulsado por el debilitamiento de la moneda estadounidense y el diferencial de tasas entre ambos países, se anticipa que la cotización cierre el año cerca de los 19 pesos por dólar.
Esta apreciación, sin embargo, podría revertirse si se materializa una recesión en Estados Unidos o si el Banco de México decide continuar con los recortes a la tasa de interés.
Ventaja estratégica del T-MEC
Finalmente, aunque el discurso de Donald Trump ha generado nerviosismo con amenazas de nuevos aranceles, el cumplimiento del T-MEC ofrece a México un respaldo legal importante.
Esta situación abre una ventana de oportunidad para que las empresas mexicanas consoliden su participación en el mercado estadounidense, siempre que cumplan con los criterios establecidos en el tratado.
