Estados Unidos anunció nuevas restricciones contra México por un presunto incumplimiento del Acuerdo de Transporte Aéreo de 2015 y prácticas anticompetitivas desde 2022.
Las medidas fueron anunciadas por el secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, quien denunció la reasignación abrupta de slots en el AICM y el traslado forzoso de aerolíneas de carga al AIFA, lo cual, según Washington, incrementó los costos y afectó la operación de transportistas como UPS.
Duffy detalló tres acciones inmediatas: las aerolíneas mexicanas deberán solicitar autorización al DOT para operar en EE. UU., cualquier vuelo chárter de gran capacidad requerirá aprobación previa, y se retira la inmunidad de competencia económica entre Delta y Aeroméxico. Además, advirtió que podrían desaprobar solicitudes futuras si México no toma medidas correctivas.
El analista independiente Juan Antonio José advirtió que estas acciones podrían deteriorar las finanzas de las aerolíneas mexicanas, frenar su expansión en EE. UU. y reactivar una auditoría de la FAA que derive en una nueva degradación de categoría para México.
En el sector de carga aérea, el decreto de 2023 que obligó la mudanza al AIFA afectó a empresas como DHL, UPS y Atlas Air.
Ricardo Dadoo, presidente de Logistics Dadoo, señaló que UPS perdió horarios estratégicos en el AICM, vio incrementados sus costos y enfrentó demoras en aduanas, además de tener que subcontratar almacenamiento.
Pese a las críticas, Dadoo destacó que la carga aérea internacional creció 50% al sumar lo operado en AICM y AIFA.
Gracias a la disponibilidad y capacidad del AIFA, Ciudad de México ya ocupa el segundo lugar en Latinoamérica en tonelaje de carga aérea.
Ante el conflicto, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) defendió sus acciones, argumentando que buscan fortalecer el sistema aeroportuario del Valle de México y mejorar la seguridad y eficiencia del sector.
Con información de T21.
