El mercado inmobiliario industrial de Monterrey, uno de los más dinámicos de México, muestra señales de desaceleración.
Al cierre del segundo trimestre de 2025, la tasa de vacancia alcanzó el 5.4%, equivalente a más de un millón de metros cuadrados disponibles para ocupación inmediata, según datos de la firma Solili.
Esta cifra triplica la registrada en el mismo periodo de 2024 y representa un cambio relevante tras años de alta demanda impulsada por el nearshoring.
Las causas identificadas son la entrega continua de proyectos especulativos, la menor demanda y el aumento de la desocupación.
Entre abril y junio se sumaron 260 mil m² de nuevas naves, mientras que se abandonaron 215 mil m², incluyendo la salida de un usuario en el corredor de Santa Catarina.
Impacto nacional y señales de reactivación
El fenómeno no es exclusivo de Monterrey, a nivel nacional la vacancia alcanza los 4.3 millones de m² y la ocupación de nuevos espacios industriales sumó solo 937 mil m² en el trimestre, el nivel más bajo desde 2021 y 37% menor que en 2024.
Aun así, se registraron 87 nuevas naves industriales en este periodo, lo que indica confianza de algunos desarrolladores en la reactivación del mercado.
Firmas como Datoz señalan que, pese a la incertidumbre por las amenazas arancelarias de Estados Unidos, los mercados ya no están reaccionando con el mismo nivel de cautela.
Algunos proyectos han comenzado a reanudar operaciones, particularmente en zonas clave del Noreste y Norponiente del país.
La región Noreste, que incluye Monterrey, Saltillo, Reynosa y otras ciudades industriales; registró un crecimiento en su absorción bruta, pasando de 2.5 a casi 3 millones de pies cuadrados entre el primer y segundo trimestre.
Su tasa de disponibilidad fue de 9.13%, con un precio promedio de 0.7 dólares por pie cuadrado al mes.
En tanto, la región Norponiente, con mercados como Tijuana, Mexicali y Ciudad Juárez; presentó una tasa de vacancia de 10.6% y un crecimiento del 13% en absorción bruta trimestral, alcanzando los 980 mil pies cuadrados.
Aunque el nearshoring ha perdido el impulso observado en años anteriores, analistas como Silvia Gómez de Datoz aseguran que se observa una recuperación progresiva en las regiones clave.
Monterrey, a pesar de la desaceleración actual, sigue siendo atractivo por su infraestructura, talento y ubicación estratégica.
En este contexto, el segundo semestre de 2025 se perfila como un periodo de ajuste y posible estabilización para el mercado industrial, condicionado por la evolución del entorno comercial con Estados Unidos y la capacidad de respuesta interna ante los desafíos económicos.
Con información de El Economista y Reforma.
