En 2025, el gobierno federal registrará un aumento en las renuncias recaudatorias, alcanzando 1.58 billones de pesos, lo que representa el 4.39% del Producto Interno Bruto (PIB), según el documento Renuncias Recaudatorias 2025 elaborado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Este nivel es superior al del 2024, cuando las pérdidas fiscales se calcularon en 4.2% del PIB, y ocurre en un año clave para la consolidación fiscal, en el que se pretende elevar los ingresos públicos y controlar el gasto.
¿Qué son las renuncias recaudatorias?
Las renuncias recaudatorias incluyen beneficios fiscales como deducciones, tasas reducidas, estímulos, exenciones y decretos presidenciales.
No obstante, la SHCP aclara que el monto total no representa necesariamente la recaudación adicional que se obtendría si se eliminaran todos los tratamientos preferenciales, debido a las interacciones entre ellos y el posible cambio en el comportamiento de los contribuyentes.
IVA e ISR, los mayores gastos fiscales
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) es el rubro con mayor pérdida recaudatoria, principalmente por la tasa cero en alimentos y medicinas, con un impacto estimado en 653,759 millones de pesos (1.82% del PIB).
Le sigue el ISR de personas físicas, con una pérdida estimada de 384,909 millones de pesos (1.07% del PIB), mientras que el ISR empresarial representa 149,990 millones (0.42% del PIB).
Otros rubros incluyen:
- Decretos presidenciales: 371,882 millones de pesos (1.03% del PIB)
- IEPS: 19,208 millones de pesos (0.05% del PIB)
Diversos especialistas han criticado que estos beneficios fiscales son regresivos, ya que favorecen principalmente a los sectores de mayor poder adquisitivo.
Jorge Cano, de México Evalúa, y Carlos Brown, de Oxfam México, coinciden en que las deducciones de ISR personal y otras medidas tienden a concentrarse en los deciles de ingresos más altos, lo que plantea la necesidad de revisar y rediseñar el sistema fiscal.
Con información de El Economista.
