El papel de la capacitación para implementar jornada laboral de 40 horas

Tanto sindicatos como empresas coincidieron en que la capacitación debe ser un eje fundamental para reducir la jornada laboral

Durante los foros convocados por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) para discutir la implementación de la jornada laboral de 40 horas semanales, tanto sindicatos como empresas coincidieron en que la capacitación debe ser un eje fundamental para lograr una transición efectiva.

Uno de los principales retos para las empresas es la escasez de talento calificado. Según el informe Escasez de talento 2025 de ManpowerGroup, el 70% de los empleadores en México enfrenta dificultades para cubrir vacantes con los perfiles adecuados, lo que posiciona al país como el quinto con mayor escasez de talento en Latinoamérica. 

Los sectores más afectados son transporte, logística y automotriz (80%), tecnologías de la información (77%) y finanzas y bienes raíces (75%).

Ante este panorama, Erika Quevedo, directora del Consejo de Empresas Globales (CEG), señaló a El Economista que el país enfrenta un reto urgente en este tema. 

Añadió que, para que la reforma tenga éxito y eleve la calidad del empleo, se necesita asegurar que la reducción fortalezca la formalización, promueva la eficiencia y genere mayor competitividad.

La ejecutiva advirtió que una reducción de la jornada sin una estrategia clara puede afectar la productividad y los costos operativos, ya que se requiere personal más preparado para lograr eficiencia en menos horas. 

Por ello, destacó la importancia de la formación continua, no solo en habilidades técnicas, sino también en habilidades blandas, que incrementan la calidad y la velocidad del desempeño laboral.

Quevedo subrayó que en un contexto cambiante, con nuevas regulaciones, transformación digital y expectativas distintas del consumidor, es indispensable que los colaboradores estén actualizados. De lo contrario, las empresas corren el riesgo de quedarse rezagadas.

Además, indicó que la capacitación debe ser una tarea conjunta entre el sector público y privado, especialmente para apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que enfrentan mayores dificultades para invertir en formación.

Entre los beneficios de una estrategia de capacitación efectiva, Quevedo mencionó una mayor productividad, reducción de ausentismo y rotación, así como un entorno laboral más atractivo para inversionistas y la sociedad.

La representante del CEG concluyó que, si la reforma avanza, se necesita una estrategia bien estructurada donde la capacitación sea un pilar fundamental. 

Como empresas globales, señaló que pueden contribuir compartiendo experiencias internacionales sobre qué ha funcionado y qué no en otros países.

En América Latina, Ecuador fue pionero en implementar una jornada laboral de 40 horas desde 1980, seguido por Brasil con 44 horas desde 1988. Más recientemente, Chile y Colombia han comenzado a reducir su jornada laboral, marcando una tendencia que México estudia replicar con base en su propio contexto y necesidades.

Con información de El Economista.