El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de un arancel del 30% a las importaciones provenientes de México y la Unión Europea a partir del 1 de agosto.
Esta decisión forma parte de una nueva política comercial que, según Trump, busca presionar a los países a colaborar más estrechamente con Estados Unidos en temas de seguridad y comercio.
En este tenor, esta tarifa sustituirá a la tasa vigente de 25% bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para mercancías que no cumplan con las reglas de origen del tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Trump acusó al gobierno mexicano de no haber hecho lo suficiente para detener el tráfico de fentanilo y combatir al crimen organizado.
Asimismo, advirtió que, de continuar esta situación, las tarifas podrían aumentar, aunque también señaló que podrían eliminarse si las empresas trasladan su producción a Estados Unidos o si México logra detener el flujo de drogas.
En respuesta, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que México ya estableció una mesa binacional de trabajo con Estados Unidos desde el 11 de julio.
La delegación mexicana está compuesta por representantes de las secretarías de Economía, Relaciones Exteriores, Hacienda, Seguridad Pública y Energía. Por parte de Estados Unidos participaron los departamentos de Estado, Comercio y Energía, así como el Consejo de Seguridad Nacional y la oficina del Representante Comercial.
Según Ebrard, se abordaron temas como seguridad, migración, frontera, gestión de aguas y la relación económica bilateral.
El funcionario mexicano calificó el anuncio como un trato injusto y explicó que el objetivo inmediato de la mesa binacional será encontrar una alternativa antes del 1 de agosto que permita proteger empleos y empresas en ambos lados de la frontera.
Por su parte, Juan Ramón de la Fuente, canciller de México, confirmó junto con Ebrard la instalación de este espacio de diálogo como vía para resolver el conflicto.
Actualmente, Estados Unidos aplica un “arancel de emergencia” del 25% a productos mexicanos que no cumplen con las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Trump no aclaró si las nuevas tarifas afectarán también a los productos que sí cumplen con dicho tratado. De acuerdo con Enrique Quintana, periodista especializado, estimó que de aplicarse de forma generalizada, el arancel podría representar un costo cercano a los 150 mil millones de dólares (mdd) para los importadores estadounidenses, dada la magnitud de las exportaciones mexicanas en 2024, que alcanzaron los 503 mil 260 mdd.
El anuncio también abarcó a otros países. Canadá enfrentará un arancel del 35% a partir del 1 de agosto, además del arancel de emergencia del 25% si los productos no cumplen con el T-MEC. Según Trump, esta medida responde a la falta de colaboración canadiense en temas de narcotráfico y migración.
Otros países como Brasil, Japón, Corea del Sur, Argelia, Libia, Irak y Sri Lanka también recibieron cartas informando sobre nuevos aranceles, que van desde el 20% hasta el 50%.
Según información de El Financiero, Kenneth Smith Ramos, exjefe negociador del T-MEC, advirtió que aún no está claro si habrá una “exclusión T-MEC” como ha ocurrido en situaciones previas.
Señaló que es preocupante que no existan criterios específicos sobre qué avances espera Washington para levantar los aranceles.
Sobre este tema, la directora de análisis económico en Banco Base, Gabriela Siller, destacó que el arancel efectivo promedio que actualmente paga México es de 4.34%, debido a que solo el 47.16% de las importaciones cumple con las reglas del T-MEC, lo que podría mitigar parcialmente el impacto.
Por su parte, el analista José Ignacio Martínez Cortés, del Centro de Relaciones Internacionales de la UNAM, estimó que el arancel podría afectar hasta un 6.7% del PIB de México, en sectores clave como el automotriz, agroindustrial y manufacturero.
Rodolfo Ramos, analista del banco brasileño Bradesco BBI, consideró desafortunado el momento del anuncio, dado que ocurrió un día después de las reuniones bilaterales en Washington.
Desde el sector empresarial, Juan José Sierra, presidente de la Coparmex, rechazó la imposición de aranceles de forma unilateral y pidió que las diferencias se resuelvan mediante la mesa de diálogo instalada, respetando el T-MEC y brindando certeza jurídica para la inversión.
En la misma línea, Octavio de la Torre, presidente de Concanaco-Servytur, afirmó que estas medidas refuerzan la urgencia de fortalecer el mercado interno mexicano mediante incentivos fiscales y apoyo a lo hecho en México.
Finalmente, Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico, subrayó que es necesario que ambas naciones resuelvan sus diferencias, recordando que la relación entre México y Estados Unidos es una de las más integradas a nivel global.
En este contexto, Goldman Sachs mantuvo sin cambios su pronóstico de crecimiento cero para México, señalando que aún no hay claridad sobre las posibles represalias y que las negociaciones siguen en curso.
Con información de El Economista y El Financiero.
