El panorama económico actual muestra riesgos crecientes tanto para Estados Unidos como para México, marcados por la incertidumbre comercial y la posible desaceleración en el crecimiento.
Ana Azuara, gerente de análisis económico en Banco Base, señaló que los recientes aranceles recíprocos impulsados por Estados Unidos generaron aversión al riesgo en los mercados financieros globales, lo cual impactó en activos como el oro, que alcanzó un nuevo máximo histórico.
Aunque algunos aranceles superiores al 10% se postergaron por 90 días, persiste la incertidumbre en torno a la relación comercial entre Estados Unidos y varios países.
Estados Unidos busca reducir su déficit comercial y aumentar sus exportaciones, especialmente en medio de una guerra comercial con China. A pesar de los aranceles ya impuestos, China sigue siendo el país con el mayor déficit comercial con EE. UU., seguido por México, lo que ha colocado a este último en el centro de atención.
Aprovechamiento del T-MEC
Respecto al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Azuara explicó que el 51.15% de los bienes exportados de México a EE. UU. se encuentra fuera de este acuerdo, por lo que enfrentan aranceles del 25%. En particular, el sector del acero y el aluminio, y algunas autopartes, están sujetos a aranceles acumulativos que pueden llegar al 50%.
Azuara destacó que, aunque Canadá enfrenta una situación más favorable por el mayor contenido regional de sus productos, México podría incrementar su integración al T-MEC en los próximos meses y reducir así la exposición a aranceles.
Sin embargo, advirtió que el 83% de las exportaciones mexicanas se destinan a EE. UU., lo que representa el 26.73% del PIB nacional, y limita la capacidad de negociación del país ante medidas unilaterales estadounidenses.
China y México
Respecto a la guerra comercial entre EE. UU. y China, Azuara indicó que los aranceles acumulados podrían alcanzar hasta un 145% para ciertos productos. Aunque el comercio entre ambos países no desaparecería completamente, los altos costos buscan reducir significativamente los intercambios.
En contraste, México se posiciona como un beneficiario potencial, al absorber parte del mercado perdido por China, aunque esto también aumenta su dependencia de EE. UU.
Según la especialista, los aranceles han generado distorsiones en los mercados estadounidenses, reduciendo el sentimiento del consumidor a niveles similares a los de 2022. La inflación esperada ha repuntado, alcanzando 6.7% en las expectativas a un año, el nivel más alto desde 1981.
Para 2025, se espera una desaceleración del crecimiento en EE. UU., con una proyección central de 1.52%, aunque no se anticipa una recesión inminente.
El impacto en México
En el caso de México, Azuara advirtió que la economía ya muestra señales de recesión técnica, con indicadores cíclicos negativos y un posible segundo trimestre consecutivo de contracción para inicios de 2025.
La manufactura y las exportaciones mexicanas también se han desacelerado. Aunque el crecimiento del empleo aún es positivo, ha perdido fuerza respecto a años anteriores.
La inflación en México se ubicó en 3.6% en abril, pero persisten riesgos inflacionarios derivados de los aranceles y problemas en las cadenas de suministro.
A diferencia de EE. UU., donde la inflación podría mantenerse elevada incluso con bajo crecimiento, en México históricamente una desaceleración económica reduce también la inflación, lo que daría margen al Banco de México para recortar la tasa de interés, proyectada a cerrar el año en 8%.
Sobre la reforma judicial en México, el reto consiste en dar claridad a las reglas del juego para atraer inversiones extranjeras. También subrayó la necesidad de infraestructura adecuada, especialmente en agua y electricidad, para facilitar el desarrollo del nearshoring.
La tasa de interés y negociación
En cuanto a la política monetaria de EE. UU., se anticipa un recorte de 25 puntos base en la tasa de interés en junio o julio, con posibilidad de otro ajuste hacia diciembre. Azuara enfatizó que la Reserva Federal mantiene su independencia, pese a presiones del presidente Trump.
Finalmente, al referirse a la suspensión de 90 días en algunos aranceles, consideró que podría tratarse de una estrategia de negociación de Trump, quien ha mostrado señales de retroceso tras una serie de anuncios contradictorios.
Con información de Banco BASE
