La economía mexicana registró un crecimiento de 1% mensual en febrero, su mayor alza en 22 meses, impulsada principalmente por el sector industrial, según datos del INEGI.
Este repunte sugiere que el país podría haber evitado una recesión técnica en el primer trimestre del año, de acuerdo con analistas.
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) mostró un avance de 2.49% en la actividad industrial, destacando el crecimiento de 2.94% en manufacturas, 2.82% en construcción y 0.82% en minería.
El sector servicios también creció 0.61%, impulsado por el rubro de esparcimiento cultural y deportivo, mientras que las actividades primarias avanzaron 1.0%.
Andrés Abadía, de Pantheon Macroeconomics, señaló que el PIB podría crecer 0.3% trimestral si la actividad económica se mantuvo estable en marzo.
Sin embargo, Miguel González, de la UNAM, advirtió sobre una desaceleración influenciada por la incertidumbre política interna, como la reforma judicial, y externa, relacionada con la política comercial de Estados Unidos.
Mario Correa, analista independiente, recomendó cautela al interpretar los datos, debido a posibles imperfecciones en el ajuste estacional del IGAE.
Según estimaciones de Banco Base y Banamex, el PIB del primer trimestre mostraría un crecimiento de entre 0.27% y una variación trimestral nula, mejorando las perspectivas tras la contracción de 0.6% en el cuarto trimestre de 2024.
De cara al futuro, Alberto Ramos, de Goldman Sachs, advirtió sobre un panorama desafiante debido a la incertidumbre postelectoral, menor impulso fiscal y débil confianza empresarial.
Por su parte, Alejandro Saldaña, de Ve por Más, prevé un crecimiento moderado de 0.5% para 2025, anticipando fragilidad en la actividad económica durante el primer semestre.
En conjunto, los analistas coinciden en que, pese al repunte de febrero, la economía mexicana enfrenta riesgos que podrían limitar su recuperación sostenida en los próximos meses.
Con información de El Financiero.
