La imposición de aranceles del 25% al acero y aluminio por parte de Estados Unidos representará un costo adicional de 2 mil 939 millones de dólares (mdd) para la industria de autopartes mexicana, señaló Gabriel Padilla, director general de la Industria Nacional de Autopartes (INA). Este impacto, advirtió, será trasladado a los consumidores estadounidenses.
En conferencia de prensa, Padilla detalló que los componentes afectados incluyen cinturones de seguridad, piezas estampadas, bisagras, partes de cilindros, neumáticos para elevación y sistemas de aire acondicionado.
Aunque algunas plantas automotrices podrían verse afectadas, no se prevén cierres ni reubicaciones de instalaciones del sector de autopartes en México.
Padilla estimó que relocalizar la producción de autopartes a Estados Unidos implicaría construir al menos 18 nuevas plantas automotrices, con una inversión de entre 50 mil y 70 mil mdd, y requeriría entre 5 a 10 años.
Además, destacó que Estados Unidos enfrenta una escasez de fuerza laboral, lo que complica aún más un eventual traslado de operaciones.
“El sector de autopartes necesita cruzar fronteras constantemente; no es sostenible mantener una política de aranceles”, afirmó.
También subrayó que no existen planes de empresas del sector para salir de México, debido a los largos tiempos de planeación que implica una mudanza de producción.
Finalmente, Padilla expresó confianza en que se logre una negociación exitosa con Estados Unidos durante este mes, para mantener a México como un actor clave en la integración productiva de América del Norte.
Con información de Reforma.
