Aranceles automotrices de EE. UU. impactan a la industria de México y Canadá

Ante los aranceles del 25% impuestos por Estados Unidos a vehículos y autopartes fabricados fuera del país, la industria automotriz podría reconfigurar su producción. 

Expertos coinciden en que, ante los aranceles del 25% impuestos por Estados Unidos a vehículos y autopartes fabricados fuera del país, la industria automotriz podría reconfigurar sus líneas de producción. 

Mireya Pasillas, académica de la Escuela de Negocios del ITESO, explicó que modelos con bajo contenido estadounidense o bajo margen de ganancia podrían relocalizarse a plantas en EE. UU., mientras otros permanecerían en México bajo certificaciones más estrictas.

Pasillas advirtió que trasladar una planta entera de México a EE. UU. implicaría inversiones multimillonarias, disrupciones en el abasto y periodos de transición de hasta seis años. 

Agregó que las afectaciones impactarían el empleo y la inversión extranjera en estados como Guanajuato, Coahuila, Aguascalientes y San Luis Potosí.

México, principal proveedor automotriz de EE. UU., exportó en enero de 2025 más de 13 mil millones de dólares (mdd) en vehículos y autopartes. 

Aunque México y Canadá están exentos temporalmente de los aranceles por el T-MEC, las empresas deben prepararse para nuevas exigencias de certificación.

Stellantis, propietario de Chrysler, Jeep y Dodge, anunció la suspensión de producción en sus plantas de Windsor (Canadá) y Toluca (México), lo que afectará a miles de trabajadores. En EE. UU., aplicará despidos temporales a 900 empleados en Míchigan e Indiana. 

Antonio Filosa, responsable de Stellantis en Norteamérica, señaló que estas medidas son consecuencia directa de los nuevos aranceles.

Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, informó que Canadá aplicará un arancel del 25% a vehículos importados de EE. UU. que no cumplan con el T-MEC, aunque este no afectará a las autopartes ni al contenido de los vehículos mexicanos.

Con información de Forbes México, El Universal y El Economista.