El empleo en México se redujo en febrero con la eliminación de 276,937 puestos de trabajo, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). La cifra duplicó las plazas creadas en enero.
La población ocupada disminuyó a 59.1 millones de personas, la más baja desde junio de 2024. La caída se relacionó con la contracción del trabajo subordinado y el sector formal. La población desocupada también se redujo en 125,283 personas, lo que provocó que la tasa de desempleo descendiera de 2.7% a 2.5%.
El descenso en la ocupación y la desocupación generó una baja en la Población Económicamente Activa (PEA), mientras que la tasa de participación laboral pasó de 59.4% a 58.7%, el nivel más bajo de los últimos tres años.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, señaló que este comportamiento refleja un debilitamiento del mercado laboral, ya que la Población No Económicamente Activa (PNEA) aumentó en más de 850,000 personas. Dentro de esta cifra, la población disponible, es decir, quienes no buscan empleo pero estarían dispuestos a trabajar, se incrementó en 421,000 personas. Según la especialista, esto podría reflejar desánimo o expectativas negativas sobre el mercado laboral.
Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex, coincidió en que, aunque la tasa de desempleo se mantiene cercana a mínimos históricos, existe fragilidad en el mercado laboral debido a la baja participación económica. Quiroz agregó que la contracción en la participación laboral se encuentra en un mínimo de tres años y advirtió sobre posibles señales de cautela en el empleo para los próximos meses.
El empleo subordinado, con una reducción de 316,170 puestos, mostró pérdidas por segundo mes consecutivo, mientras que el trabajo no remunerado disminuyó en 202,996 plazas. Aunque el trabajo por cuenta propia añadió 218,908 personas, no logró compensar las pérdidas en otros rubros.
El empleo formal, con una contracción de 345,905 plazas, también registró dos meses consecutivos de disminución. En lo que va del año, la población ocupada en la formalidad se redujo en casi 600,000 personas.
Por otro lado, el empleo informal creció ligeramente con 69,000 nuevos empleos, pero la debilidad del trabajo formal provocó que la tasa de informalidad laboral aumentara de 54.2% a 54.5%, el nivel más alto de los últimos cuatro meses.
La subocupación presentó una mejora al disminuir de 6.9% a 6.3%, con 426,448 personas menos en esta condición. Este indicador se refiere a quienes requieren ofrecer más horas de trabajo de las que el mercado les garantiza.
Las actividades de servicio registraron la mayor pérdida con 304,813 puestos eliminados, afectando principalmente al comercio, servicios profesionales y el sector gubernamental. Las actividades de agricultura, pesca y ganadería también se contrajeron con 141,358 plazas menos, aunque se mantuvieron por encima de las cifras de cierre de 2024.
El sector industrial fue el único que registró un crecimiento neto, con un aumento de 146,267 puestos laborales. Dentro del sector, la construcción agregó 231,942 personas a la población ocupada, mientras que la manufactura presentó una contracción de 144,603 plazas.
Con información de El Economista
